lunes, 27 de febrero de 2017

THE BENTLEY DRIVING JACKET – PART 2: “PRUEBAS Y ENTREGA”



Una vez cerrado el diseño de la chaqueta empezamos a hacer prueba con diferentes tipos de telas “baratas” para después de dar con el modelo definitivo pasar a confeccionarla con las telas y materiales finales.

Como digo, antes de confeccionar esta chaqueta, se hicieron varias pruebas, concretamente se confeccionaron cuatro chaquetas finales antes de dar con la definitiva. Todas estas chaquetas se cosieron pensando que su hechura y detalles serían los definitivos. No obstante, tras verlas en el maniquí siempre había algo que podía mejorarse. La forma de los bolsillos, la trabilla trasera, el rombo del forro etc. Todos estos cambios hicieron ponernos de acuerdo en definir primero su aspecto exterior y solo una vez consensuado ponernos a trabajar en su interior. 
Para no tener dudas en el resultado final, Joaquín Fernández me probó en varias ocasiones con tejidos de otra época que por su composición o terminación difícil tendrían cabida hoy. Incluso, recuerdo que en la penúltima chaqueta que realizamos utilizó trozos de diferentes telas para conseguir suficiente tejido para toda la chaqueta. De hecho, no creo que hubiera habido ningún sastre, al menos que yo conozca, que hubiera aguantado todo lo que Joaquín aguantó todos estos meses. Aunque difícil es hacerse la idea de lo que será una chaqueta utilizando otra tela y otro color, creímos, como todavía hoy pensamos, haber dado con lo que buscábamos. 
La confección tiene varias notas que difieren de la manera en la que Joaquín acostumbra coser sus chaquetas. El hombro no cae de manera natural sino que tiene cierto relieve en su costura. Su sisa es alta pero no tanto como en las chaquetas de calle. Igualmente, las mangas no quedan tan justas como en las de los trajes estándares. Ambos detalles entendibles si tenemos en cuenta que el propósito principal de esta chaqueta es acompañar al conductor del coche en su trayecto a su destino preferido y, por consiguiente, la vestirá principalmente durante el tiempo que esté al volante. 
Esto es otro de los motivos por los que la chaqueta es visiblemente más corta que las chaquetas estándar. Una chaqueta que hubiera sido más larga solo hubiera conseguido un sobrante importante de tela entre el respaldo del asiento y el propio conductor; algo que solo hubiera conseguido hacer menos placentero el viaje. Para añadir un toque extra de comodidad al extender los brazos es por lo que se incorporó una abertura en la espalda; abertura que concede unos centímetros extras de tela cuando ambas brazos están extendidos sobre el volante. 
Definido su diseño – ver su porqué en el primer artículo - fueron varios retos a los que nos tocaron enfrentarnos en esta chaqueta. Quizás uno de los más importantes fue bajar la idea conceptual de coderas a la chaqueta con la piel de Bentley. Esta piel si bien es de una incuestionable calidad, tiene un grosor y un tratamiento pensado para que resista sin inmutarse el rozamiento y el uso continuado durante años y años. Esto da como resultado una piel que no admite patina alguna ni tampoco un cosido fácil debido precisamente a su importarte grosor. Después de decidir que coser la hombrera en su totalidad restaría elegancia a la chaqueta, pensamos hacerlo solo en forma de ribete. Para que esto adquiriera sentido el núcleo de la hombrera lo adornamos con un óvalo del mismo cachemira que la chaqueta pero con el rombeado diferenciador de la casa de la B alada. 
Para el ribete de piel nos pusimos en contacto con otro viejo conocido de esta página, Antonio García Enrile, artesano de la piel que adelgazó la piel los milímetros necesarios para poderla coser de manera manual a la codera de la chaqueta. Este mismo tratamiento se hizo a la piel que franquea el cinturón trasero y a las aberturas de los bolsillos interiores. Igualmente, en el interior de la tapeta del cuello aparece un trozo de esta piel y con el logo de Bentley grabado cosido a mano.
Una vez con las líneas de la chaqueta definida, el proceso de probado fue igual al de cualquier otra chaqueta por lo que conviene no conviene hablar mucho de él sino mejor centrarse en su interior. Como explicamos en el primer artículo, se buscó un diseño de medio forro con el estampado – se respetaron hasta las medidas exactas de los rombos – idéntico al de la tapicería de los vehículos. También el doble cosido propio del tapizado de la casa británica aparece en la chaqueta. Los bolsillos interiores, uno para la pluma Montblanc y el otro para la llave del coche cuentan con un bordado realizado a mano. Las líneas curvas del forro recuerdan las carreteras en las que más se disfruta este tipo de coche. 
Espero que las fotos os ayuden a haceros una idea más aproximada del resultado final de la chaqueta donde no hay detalle que no tenga un porqué detrás. Prueba de ello es el refuerzo que se ha cosido en la parte superior del hombro izquierdo para evitar que el paso del cinturón pudiera terminar rozando la exclusiva, pero más difícil de cortar, cachemira de Holland & Sherry utilizada en la chaqueta. 
Como conclusión decir que esta ha sido una de las aventuras sartoriales más locas en las que he participado. Dudo que de poder marchar atrás me volviera a embarcar en semejante proyecto aunque a tenor de todo lo que nos hemos divertido y la repercusión, tanto nacional como internacional, que ha tenido seguro que lo volvería a hacer. 

Para terminar quiero aprovechar y dar las gracias a las casas que han confiado en mi para llevar adelante este apasionante proyecto: Montblanc, Holland & Sherry y Bentley Madrid, casas que han apostado por un profano en el mundo de la moda pero que tienen en su ADN de lujo y exclusividad valores como lo intemporal, lo hecho a mano y lo confeccionado a medida.

Fotos: 1ª y dos últimas fotos: Alvaro Felgueroso
El Aristócrata

lunes, 13 de febrero de 2017

THE GREATEST 10 SHOEMAKERS FROM THE 21st CENTURY



En un momento donde la artesanía se valora como nunca antes, múltiples comercios y marcas ofrecen zapatos “a medida”. Sin embargo, son muy pocos los que hacen zapatos verdaderamente excepcionales, cosidos a mano y confeccionados atendiendo únicamente a las medidas de cada uno de los pies y no, como suele ocurrir, siguiendo unas hormas más o menos estándares. 

El diseño de unas líneas únicas, la realización por un hormero de unas hormas de madera, extraídas en su totalidad partiendo de un bloque de madera, y el cosido y montado sobre ellas de todo el zapato es otra cosa muy diferente. La perfección hoy alcanzada tanto en el diseño como en la ejecución de zapatos a medida de algunos zapateros artesanos, zapateros que mantienen la técnica de siglos pasados, pone a disposición de sibaritas de medio mundo zapatos nunca antes vistos. Tras dejarnos recientemente Riccardo Bestetti, cabe hacer un pequeño homenaje en este artículo a los diez grandes artesanos del S. XXI que destacan por la exquisitez de sus creaciones. 

1. George Cleverley
Definidos por el actor Jason Statham como “los mejores zapatos del Planeta”, por sus manos pasaron los pies de Winston Churchill, Gary Cooper, Clark Gable y Humphrey Bogart. Hoy, George Glasgow, y su hijo el director creativo George Glasgow junior, siguen ofreciendo zapatos a medida estando esta casa considerada como una de las más reputadas del mundo. A su línea bespoke, caracterizada por líneas clásicas inglesas, sumaron hace algunos años otra de confección más económica. 

2. John Lobb Bootmaker
Es importante no confundir esta mítica casa londinense artesanal con los zapatos industriales que también bajo el nombre de John Lobb comercializa el grupo Hermes por medio mundo. Con dos distinciones Reales, la casa más mítica de zapatería artesanal – abrió sus puertas en 1866 - ha resistido dos guerras mundiales y cinco bombardeos. En sus estancias han desnudado los pies Enrico Caruso, Dean Martin, Aristotle Onassis y el Príncipe Carlos. Hoy Jonathan Lobb, quinta generación de Lobb, sigue cosiendo desde el histórico número 9 de St. James Street únicamente zapatos a medida. 

3. Foster & Son
Casa británica fundada en 1840 es de las pocas zapaterías históricas que puede presumir de seguir en manos privadas. Sus zapatos de sport a medida le otorgaron fama mundial entre elegantes consagrados como Clark Gable. Sus botas altas a medida son objeto de culto y los doce meses de espera un requisito ineludible para poder presumir de contar con uno de sus modelos bespoke. Fiel al estilo más “brithish” del West End hoy hace tanto zapatos a medida como de confección.

4. Anthony Delos
Formado en las filas de John Lobb, Anthony Delos deja en 2012 su carrera de zapatero independiente para unirse a las filas de la casa francesa Berluti y convertirse en responsable de sus nuevas hormas, la formación de jóvenes aprendices y la toma de medidas al nuevo cliente ruso, árabe y japonés. A pesar de su agenda de viajes, todavía hoy sigue haciendo un par de zapatos al mes; zapatos por los que se permite el lujo de cobrar cifras de cinco dígitos y estar considerado como uno de los mejores hormeros del mundo. 

5. Hidetaka Fukaya
Mientras los británicos Johnatann Lobb o Jon Spencer son reconocidos por dar vida a zapatos clásicos y con un gran contenido artesanal, Il Micio, apodo como se conoce a este joven japonés, se centra en conseguir zapatos que destacan además de por su calidad artesanal también por su rompedor diseño; diseño donde unas afiladas punteras dejan claro quien está detrás de su creación. Afincado en Florencia aprendió el oficio de Alessandro Stella y hoy sus doble hebilla, sus botas balmoral y sus mocasines son todo un objeto de deseo entre los nuevos dandis.  

6. Benjamin Klemann
Sus zapatos representan la unión de los dos métodos artesanos más longevos y reconocidos de la zapatería a medida: el inglés y el húngaro. De hecho, sus modelos Oxfords son muy similares a los británicos y sus Derbys tienen el aspecto algo armado y basto de la zapatería húngara. Aprendió el oficio bajo las órdenes del húngaro Julius Harai para continuar formándose en Londres con Eric Lobb - John Lobb - y con Terry Moore - Foster & Son -. Hoy en su taller de Hamburgo solo se confeccionan zapatos a medida. Si bien estos no cuentan con el cuidado diseño de los de sus colegas italianos o franceses, sí ofrecen una enorme calidad y una estética atemporal. 

7. Nicholas Templeman
Es uno de los principales representante de la más pura tradición del West End londinense donde la horma, el montado y el cosido se hace todo a mano y solo el cosido de los cortes a máquina. Trabajó para John Lobb siete años especializándose en la realización de las hormas, siguiendo la misma técnica de quinientos atrás, extrayéndolas de una especie de bloque de madera, todavía alejado de la horma final - hoy lo normal es retocar hormas tipo, algo que resta autenticidad al zapato final. Su sensibilidad con el diseño, es licenciado en arte, consigue zapatos de preciosa factura. En contra de lo que es frecuente, Nicholas realiza la práctica totalidad del zapato lo que le obliga a una producción limitada pero muy demandada.  

8. Yohei Fukuda
Japón es junto Italia y Francia el país donde la zapatería ha alcanzando mayores cuotas de belleza. Yohei, con solo 35 años, ya ha trabajado para dos grandes nombres de la zapatería a medida de Londres: Edward Green y Cleverly. La línea conservadora de ambas casas inglesas le animó a abrir su propio taller en Tokio en 2007 y centrarse en líneas más atrevidas. Solo sus manos y las de un joven aprendiz son las responsables de dar vida a sus sesenta pares anuales. A diferencia de otros zapateros artesanales, el zapato de prueba Yohei lo hace con la misma piel que el zapato final montando este solo cuando el cliente está conforme con todas las medidas. 

9. Masaru Okuyama
Después de graduarse en arte, este joven japonés  – 40 años – pasó unos años en el mundo de la joyería hasta que llamó a la puerta de la escuela de zapatería de Tokio. Tras dos años de formación se subió a un avión que aterrizó en Paris donde, tras no ser aceptado por ninguno de los grandes zapateros, empezó a realizar zapatos en el garaje de su casa. El amor le condujo a Hong-Kong habilitando el balcón de su nueva casa para perseguir su sueño. Hoy el hecho de que solo trabaje la línea a medida y que sus zapatos combinen la elegancia francesa con la simplicidad inglesa le han valido un reconocimiento impensable para un zapatero “hecho a sí mismo”.

10. Stephane Jimenez
Este francés formado durante siete años en la conocida organización francesa Compagnons du Tour de France, pasó por las filas de John Lobb Paris y de Stefano Bemer antes de abrir su propio taller. Hoy ayudado solo por su mujer trabaja solo “under appoitment” un número clausus de quince zapatos al año, algo que obliga al cliente a tener que encargar sus zapatos con años de antelación. La perfilada punta de sus zapatos recuerda en cierta medida a la de su maestro florentino. 

El Aristócrata

lunes, 30 de enero de 2017

THE BENTLEY DRIVING JACKET - PART 1: “EL DISEÑO”



Tener la suerte de colaborar con marcas con tanta historia y saber hacer como Bentley, Montblanc y Holland & Sherry consigue traer al mundo proyectos tan bonitos como el que os contaré en esta página durante los próximos meses.

Cuando Bentley Madrid, más concretamente cuando Javier Arias, el director de Royal Crown, me comenta la idea de crear una prenda exclusiva para sus clientes se nos abre la puerta de un proyecto que ha llevado dieciocho meses de trabajo. Dieciocho meses de viajes, pruebas, desencuentros, trabajo con diferentes artesanos, ensayo y error, vueltas a comenzar y largos y apasionantes fines de semana entre telas, pieles, hilos, diseños y coches…muchos coches. 
Hoy los diseñadores en su constante animo de sorprender se han olvidado del hombre “estándar”, ese que al final es el que más predomina y que no vestiría ni el 99% de lo que estos presentan en sus colecciones. Quizás por eso fue por lo que un profano en el mundo de la moda como yo ha tenido la suerte de estar frente a esta apasionante idea. Aunque sea solo por esto, creo que debemos dar gracias a los diseñadores actuales de haberse olvidado de ese hombre al que le gusta la elegancia clásica y la atemporalidad de esta.

La idea era sencilla: realizar una chaqueta lo más cómoda y exclusiva posible para los clientes de Madrid de esta mítica casa de coches y que se identificara con su historia y su forma de entender la exclusividad del automóvil. Obviamente, como no podría ser de otra forma, lo primero que se decidió y en lo que estábamos de acuerdo es que esta solo podía hacerse a medida y mano. 
Una vez aceptado el reto me centré en buscar los mejores compañeros de viaje para un camino que si bien se presentaba como apasionante tampoco predecía muchas rosas en su arcén. La búsqueda del sastre seguramente fue lo más sencillo. Necesitaba un sastre de primer nivel, dispuesto a viajar para dar forma a este sueño y, lo más difícil, que estuviera dispuesto a aguantarme durante casi el año y medio que duró este viaje. La elección de la tela tampoco fue tarea nada complicada. Siendo Bentley una casa británica la elección parecía clara. Y ya puesto a diseñar algo sin límites ni presupuesto alguno por qué no incluir otro compañero de viaje que hiciera, si cabe, más especial esta chaqueta.

Conclusión: a los pocos días nos sentábamos en la misma mesa Bentley, Joaquín Fernández, Holland & Sherry y Montblanc. De Joaquín poco que decir ya que todos le conocéis, de Holland & Sherry comentar que puso a nuestra disposición uno de los mejores cachemires del mundo y Montblanc una estilográfica que además de combinar perfectamente con el la idea de la chaqueta se entregará con esta a cada uno de los compradores.
Como responsable del diseño de la chaqueta, me empapé de la historia de la marca y sobre todo de sus modelos más emblemáticos. A partir de ahí empecé a darle forma. Aún sin tener decidido ni el más mínimo detalle, sí tenía claro que la chaqueta debía ser de color verde, pero no de un verde normal, sino de ese verde oscuro tan típico de los Bentley de los años 20 y 30. Semanas después y tras estar asistir en Biarritz a una concentración de Bentley de esa época decidí que la chaqueta se basaría en el Bentley Speed Six, una derivación del Bentley 6 litros y medio aunque en una forma mucho más de competición. El Speed Six se construyó en 1928 y se convirtió en el Bentley de carreras más exitoso de todos los tiempos, con más victorias que incluso el 3 litros. Ganó las 24 horas de Le Mans de 1929 y 1930. Dos victorias seguidas que se sumaban a las anteriores de la marca, que poco a poco se cimentaba como la gran dominadora de la cita francesa. 

La inspiración del diseño del Speed Six la coge del Rolls Royce Phaeton, basta ver los dos coches para apreciarlo. Con 134 caballos de potencia y un peso mucho menor que los coches anteriormente fabricados por la firma británica, la evolución fue muy grande. Este coche es además conocido por ser el protagonista de una carrera ilegal en 1930, cuando Woolf Barnato apostó 100 libras a que podía llegar desde Cannes hasta Londres antes de que el Tren Azul llegara a Calais –tren que también partía de Cannes -. En una carrera llena de imprevistos, Woolf Barnato -ganador de Le Mans en 1929 y más adelante propietario de la casa Bentley- consiguió ganar la carrera con cuatro minutos de ventaja. 
Si bien el Speed Six fue el punto de partida del diseño de la chaqueta, también queríamos que esta hiciera un guiño al presente y futuro de la marca y añadimos – como veremos más adelante – detalles que nos recuerdan a los últimos modelos de la casa británica. Tras muchas plantillas tiradas a la basura, la chaqueta resultante contaría con solo un botón central, solo uno en las mangas, dos aberturas traseras, amplios bolsillos en los que poder incorporar los diferentes objetos que un conductor puede necesitar – gafas, guantes, llaves… -, generosas solapas para poderse cruzar y proteger a lo conductores de los modelos descapotables, coderas para evitar el desgaste al apoyar los codos cuando se conduzca, un protector en el hombro para evitar el roce del cinturón. 

Igualmente, añadí un tablón trasero con el típico diseño romboidal de la tapicería de Bentley. Tanto a este tablón como a las hombreras se les cosió un ribete exterior en piel; piel que es exactamente la misma que utiliza Bentley en sus volantes. La parte trasera se completa con un pliegue central que tiene como objeto abrirse y dar unos centímetros extras a la espalda de la chaqueta para cuando el conductor alargue los brazos al volante la chaqueta no le tire. Los botones de latón dorado, también de Holland & Sherry, están grabados a mano con el logo de la “B” de Bentley. Detalles como dicho diseño romboidal también en las coderas o unos bolsillos con un pliegue central para que al introducir cualquier objeto estos tengan suficiente cabida completan e frontal de la chaqueta. 
Si la parte exterior creo que es muy especial, no lo es menos su interior. Aquí podemos apreciar un forro en color beis claro que combina bastante bien con el mismo tono de la piel de los detalles. Aparece tanto en los laterales como en su parte trasera forrada pero dibujando el forro unas líneas curvas que nos recuerdan el placer de conducir por carreteras sinuosas. El forrar la espalda busca como objetivo que la chaqueta dure más ya que el cachemira es un tejido exquisito pero delicado. Los ribeteados de los bolsillos interiores principales aparecen cosidos en piel mientras que otros dos pequeños se han cosido para una finalidad concreta. 
El primero de ellos, un diminuto bolsillo cosido con las medidas exactas de una estilográfica Montblanc, concretamente una Meisterstück Ultra Black Classique, una serie especial elaborada en resina mate negra que recuerda a los neumáticos del coche. Sobre este bolsillo aparece una pequeña solapa con su correspondiente ojal cosido a mano y, lo que es más difícil, también el logo de la mítica casa germana cosido a mano. El otro bolsillo, también con solapa, tiene las medidas de las llaves de los Bentley. En su solapa se ha cosido en un fino hilo de seda marrón, por supuesto a mano, el logo de la alas y la B dorada.

Continuará…

El Aristócrata

lunes, 16 de enero de 2017

¿QUÉ ES ELEGANCIA?



A pesar de las múltiples veces que me puedan llegar a preguntar por: “¿qué es para ti la elegancia?”, encontrar una respuesta rápida no es fácil. Definir un concepto tan subjetivo como este no resulta sencillo, más si cabe cuando nos adentramos en las arenas movedizas de la elegancia interior. Aunque hoy lo vamos a intentar hacer.

Esta semana a través de cinco grandes citas, intentaré dar respuesta, siempre mi respuesta y siempre discutible, a lo que para mí significa ser elegante. Para ello, me fijaré en algunas de las características inherentes a la elegancia exterior que, al contrario de lo que ocurre con las responsables de definir la elegancia interior, difícilmente pueden ser discutibles. 
1. "Si la gente se gira para mirarte por la calle, es que no vas bien vestido" - Beau Brummel. Salir a la calle con un conjunto demasiado llamativo, por ejemplo combinando prendas pensadas para usos diferentes (sirva como muestra un traje con zapatillas deportivas), lo único que consigue es que la gente te mire y no precisamente por tu estilo innato. Muy al contrario, aquellos conjuntos que podrían pasar desapercibidos pero que no dejan a nadie indiferente, consiguen que tu recuerdo perdure en la retina de quienes se cruzaron en forma de sonrisa. Como diría Giorgio Armani, “la elegancia no consiste en ser notado sino en ser recordado”.
2.  “Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado” - Oscar Wilde. Elegancia y moda rara vez van de la mano, basta observar las pasarelas de moda de medio mundo para afirmar sin miedo a equivocarnos que ambos conceptos están cada vez más enfrentados. La elegancia apuesta por la intemporalidad, mientras que la moda prefiere siempre lo pasajero del momento. 
3. “No es fácil hacer que algo parezca simple. La sencillez es mucho más difícil que la complejidad” - Carolina Herrera. Sobrecargar los conjuntos de colores, estampados o complementos puede tener un efecto negativo sobre el resultado final. Un sencillo traje cruzado artesanal azul marino acompañado de unos oxfords negros, una camisa y una corbata de diferentes tonos de azul es una opción que por su sencillez, aquí elegancia, difícilmente puede ser mejorable.
4. “No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase” - Coco Chanel. A pesar de lo que pueda pensarse, vestir bien tiene mucho más que ver con el gusto que con el dinero. Como la misma señora Coco diría, el lujo no depende de la riqueza, sino de la ausencia de vulgaridad. Mucho más importante que el dinero es la cuna y la clase innata, o aprendida, de cada uno de nosotros. Vestir de una manera u otra dependiendo del momento y el lugar es además una forma muy sutil de mostrar nuestra educación.
5. “El hombre debería parecer que ha comprado su ropa con inteligencia, se la ha puesto con cuidado y se ha olvidado totalmente de ella”- Hardy Amies. Comprar la ropa con inteligencia significa hacerse con aquellas prendas, cortes y colores que más nos favorecen. Si ponérsela con cuidado es importante, todavía lo es más caminar y moverse con ella con tal naturalidad que te llegue a costar recordar qué llevas puesto en cada momento. Siempre mejor que disfrazarse resulta vestirse conforme a tu personalidad, y dejar que la ropa hable de ti. Los conjuntos que transmiten rigidez evidencian que quien los viste no está todo lo cómodo que quisiera. 

El Aristócrata

lunes, 26 de diciembre de 2016

7 tips para ser el máximo hombre de negocios

El mundo del dinero es una jungla. Si no, no existirían tantas películas inspiradas en Wall Street. Vestirse como el líder de la manada es un punto crucial para cerrar ese trato tan codiciado o quedarte con el empleo soñado.

Para que estés listo y solo tengas que preocuparte por tus conocimientos financieros, enlistamos los consejos definitivos para que luzcas como el hombre de negocios exitoso que sabemos que eres.
  • No hay manera de equivocarse si uno se pone un traje. Jamás te verás mal vestido y siempre lucirás tan bien como es posible. Nada mejor para facilitarse la vida.
     
  • Cambia esa camisa de cuadros extragrandes por una con un estampado más pequeño y sofisticado. Un pisacorbatas y un pañuelo de bolsillo completan una imagen impecable.
     
  • Para ir a trabajar, dale un giro a ese traje a la medida con unos zapatos tipo Oxford que aporten una elegancia mesurada, recuerda que en situaciones laborales menos es más.
  • Intenta ser discreto en tus accesorios. La hebilla de tu cinturón no debe ser cromada ni tampoco tan grande que parezca una bandeja. - El reloj apropiado para la oficina tiene una correa de piel y una carátula sencilla.
     
  • Jamás te compliques con el nudo de la corbata. Lo único que te hace falta es el four-in-hand o nudo simple. Es el nudo ideal para toda ocasión.
     
  • El clásico portafolio dejó de ser tan estricto y ahora resulta ser el aliado perfecto para ir a trabajar y de todos tus trajes.
TIENDAS PARA COMPRAR LOOKS DE NEGOCIO
  • Massimo Dutti: Aquí encontrarás los zapatos ideales para un traje formal, maletines que resaltará cualquier look que elijas.
  • H&M: Una amplia variedad de trajes y camisas a un precio accesible. ¿Buscas uno con corte moderno? Esta tienda será el lugar indicado para encontrarlo.
  • Scappino: Todo hombre moderno sabe que esta marca es la opción, no solo elegir prendas formales sino para complementar el look con cardigans y camisas de la más alta calidad.
  • Aldo Conti: Si lo que buscas es comprar un traje a un bajo precio además de accesorios para complementarlo, corre a alguna de estas tiendas.
  • Suit Supply: Si pudiéramos recomendarte un lugar para comprar un traje y vivir el arte sartorial al puro estilo Savile Row (y a un precio más barato) te diríamos que fueras rápidamente a esta tienda.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Cómo vestir como Bruce Wayne

Desde que apareció en 1939, no solo Batman ha sido un ícono cultural contemporáneo. También su contraparte, el billonario y playboy Bruce Wayne es una versión moderna del hombre renancentista: alguien que sabe de todo, disfruta de los placeres de la vida y siempre se encuentra un paso adelante de los demás.
Casi tan importante como el traje del hombre murciélago, lo que refleja el Caballero de la Noche cuando no combate el crimen siempre ha sido el epítome de un hombre elegante. Por esa razón, en GQ celebramos el estilo de Batman recorriendo a las interpretaciones más icónicas de Bruce Wayne en el cine, donde se ha hecho constante que si de algo Batman, es de elegancia, tanto dentro como fuera de la baticueva.
  • Michael Keaton - Batman (1989), Batman Returns (1992)
El gran reto para Tim Burton era hacer creíble que un hombre estuviera lo suficientemente loco para salir a combatir el crimen por las noches disfrazado. El desarrollo del personaje por parte de Keaton ayudó a tal predicamente: un tipo normal con un perfil social muy bajo que puede desaparecer del radar cuando le plazca. El estilo refleja lo mismo, sobriedad, pero buen gusto. 
  • George Clooney - Batman & Robin (1997)
A nadie le gustaron los batnipples ni la batitarjeta, pero todos están de acuerdo que George Clooney es un gran Bruce Wayne, en la vida real. Por eso optamos por una de sus soluciones infalibles en la alfombra roja: un tuxedo de Giorgio Armani.
  • Christian Bale, Batman Begins (2005), The Dark Knight (2008), The Dark Knight Rises (2012)
Con Nolan se destacó de forma muy explícita que Batman debía crear una fachada que justificara su proyecto para salvar Ciudad Gótica. En concreto para The Dark Knight y The Dark Knight Rises, la diseñadora Lindy Hemming trabajó en conjunto con Giorgio Armani para crear una colección a la medida que rindiera homenaje a este personaje. Aunque la colección no está disponible, un traje de dos botones del diseñador italiano funciona a la perfección.
  • Ben Affleck - Batman V Superman (2016)
A pesar de mantener dividida a la crítica y las audiencias, todos están de acuerdo que una de las mejores cosas de Batman V Superman es la interpretación del enmascarado por parte del ganador del Oscar. Aunque no tan cuidado el estilo de Bruce Wayne como en las películas de Nolan, Affleck ha mostrado la mayoría de las veces un sentido del gusto que el mismo Bob Kane aprobaría.