lunes, 9 de octubre de 2017

El TOP 10 de los zapatos para hombres más caros del mundo

El TOP 10 de los zapatos para hombres más caros del mundo
Pinterest
¿Alguna vez te has preguntado cuánto cuestan los zapatos para hombres más caros del mundo? Si la respuesta es sí, prepárate, porque dentro de muy poco lo descubrirás.
Para nadie es un secreto que los zapatos sí importan, por lo que es normal echar un vistazo a cuáles son las preferencias de los más ricos del mundo. Además, cualquier hombre que se preocupa por la forma en cómo comunicar y por dar una perspectiva visual a su público sabe que los detalles son muy importantes, incluyendo los zapatos.
Aunque hay muchos otros pares de calzado que se encuentran en estos rangos de precios, en este artículo nos hemos enfocado en los zapatos para hombres de estilo clásico.
Sin más preámbulos, conozcamos la ostentosa lista de los 10 zapatos para hombres más caros del mundo:
10. Tanino Crisci, de Lilian– Precio: $1.250 (1.121 euros)
Tanino Crisci, de Lilian– Precio: $1.250 (1.121 euros)Comenzamos nuestro top 10 de los zapatos para hombres más costosos del mundo con estos Tanino Crisci de Lilian. Este es uno de los más grandes modelos en la industria de calzado. Cada par es hecho completamente a mano para ofrecer una mejor experiencia y mantener un alto nivel de elegancia.
Con un precio de $1,250 solo los más ricos del mundo pueden permitirse comprar varios pares de ellos, por lo que salta al aire la pregunta del millón de dólares: ¿Pagarías tanto dinero por solo un par de zapatos de esta marca o por cientos de menor valor?

9. John Lobb 2005 – Precio: $1.280 (1.148 euros)
John Lobb 2005 – Precio: $1.280 (1.148 euros)Estos zapatos de color caoba y ébano son cómodos y elegantes. El modelo específico de la edición 2005 es uno de los más caros que ha sacado al mercado la marca hasta la fecha.
A pesar de su precio, esta colección tuvo un gran éxito para la marca, algo que podemos comprobar al ver cómo más 10 años después de su lanzamiento aun se sigue hablando de ella.

8. A. Testoni Norvegese – Precio: $1.500 (1.345 euros)
A. Testoni Norvegese – Precio: $1.500 (1.345 euros)Testoni es, sin duda, una de las marcas más lujosas y Premium en términos de fabricación de zapatos, lo que la ha convertido en responsable de la mayoría de los modelos para hombres más caros del mundo.
Aunque parezca mentira, estos zapatos de $1.500 son los más baratos que puedes encontrar en la colección de Testoni, por lo que la marca está incluida dos veces en este top 10.
Cada par está hecho a mano y los detalles en cada pieza son sencillamente extraordinarios. Por lo tanto, no existe una mejor manera de decirle al mundo que sabes cómo vestirte de manera elegante que vistiendo este ostentoso modelo.

7. The Russian Calf de New & Lingwood – Precio: $1.550 (1.390 euros)
The Russian Calf de New & Lingwood – Precio: $1.550 (1.390 euros)El puesto número siete en nuestra lista de zapatos para hombres más caros del mundo pertenece a New & Lingwood y su increíble modelo The Russian Calf. Con décadas de tradición en la elaboración de los más duraderos y elegantes zapatos para hombres, esta marca se ha convertido en un fenómeno mundial cuando se trata de calzados.
Ser la marca favorita de muchos de los oligarcas hace que The Russian Calf brinde una profunda conexión con el usuario y lo haga volver a las raíces.

6. Berluti Rapiécés Reprisés – Precio: $1.900 (1.704 euros)
Berluti Rapiécés Reprisés – Precio: $1.900 (1.704 euros)Solo se ha fabricado una pequeña cantidad de este modelo, ya que Berluti es conocido por crear pares exclusivos. Muy similar al modelo de negocio de Ferrari en los últimos años, esta marca solicita el envío de una invitación y su aprobación para iniciar la creación del par de zapatos.
El precio comienza en $1.900, pero la compañía informa que la mayoría de sus modelos son totalmente personalizados, con la finalidad de adaptarse a las necesidades del futuro propietario.

5. Stefano Bemer – Precio: $2.000 (1.793 euros)
Stefano Bemer – Precio: $2.000 (1.793 euros)Este famoso zapatero es el responsable de que algunas marcas como Gucci lo buscaran bajo cielo y tierra para establecer relaciones, pero desde hace un par de años ha puesto fin a cualquier tipo de colaboración para hacer crecer su marca personal.
Stefano es considerado un maestro en el arte de hacer zapatos a mano, con diseños desde cero que parecen una obra de arte. Es importante mencionar que todo el proceso tarda alrededor de 3 meses desde el inicio hasta el final, sin embargo, bien vale la pena.
El precio comienza en $2.000, pero como la mayoría de este tipo de marcas, es posible personalizar de la manera que el cliente desee.

4. Aubercy – Precio $4.700 (4.215 euros)
Aubercy - Precio $4.700 (4.215 euros)La adición de diamantes en artículos de uso diario se ha convertido en una práctica muy habitual en los últimos años. Pues, los zapatos Aubercy se ubican en la cuarta posición de nuestro Top de los 10 zapatos para hombres más caros del mundo.
Aubercy es una reconocida marca en el negocio de zapatos de alta gama. La edición de diamante se ha agotado y la compañía emitirá los informes de las ventas en un par de meses.

3. Louis Vuitton – Precio $10.000 (8.969 euros)
Louis Vuitton – Precio $10.000 (8.969 euros)Si pensabas que Louis Vuitton no estaría presente en este Top 10 de los zapatos para hombres más caros del mundo es porque seguramente has vivido toda tu vida debajo de una roca.
Pero este par de zapatos de $10.000 ni siquiera entra en el Top 10 de los productos Louis Vuitton más caros del mundo. El modelo está elaborado cuidando con atención los detalles en la piel de cocodrilo, lo que lo convierte sin duda en unos zapatos extraordinarios.
Cada pulgada ha sido cuidadosamente elaborada a mano e inspeccionada por los mejores fabricantes de calzados del mundo, para asegurarle al cliente que está adquiriendo exactamente lo mismo que está pagando.

2. House, de Testoni – Precio: $35.000 (31.393 euros)
House, de Testoni - Precio: $35.000 (31.393 euros)¡Y aquí está! Testoni ocupando el segundo lugar de esta ostentosa clasificación. Con un precio de etiqueta de $35.000 o 31.393 euros, este es el segundo par de zapatos para hombres más caro del mundo, aunque disponibles para todo público.
Esto significa que si tienes el dinero, puedes hacer tu pedido y disfrutar de tus Testoni libremete, a diferencia del par a continuación.
Testoni se enorgullece del método de elaboración artesanal con las mejores pieles de cocodrilos, que convierten a su modelo House en una joya del calzado.

1. Zapatos de Tom Ford con 14.000 diamantes — Precio: $2 millones (€1.7 millones)
Zapatos de Tom Ford con 14.000 diamantes — Precio: $2 millones (€1.7 millones)Finalmente hemos llegado al final de nuestra lista. A continuación, el número uno de los zapatos para hombres más caros del mundo.
Esto es lo que ocurre cuando tomas un par de ya costosos Tom Ford y empiezas a cubrirlos con más de 14.000 diamantes insertados en una blanca capa de oro. ¡Extrema extravagancia! Todo el proceso tiene una duración de un año entero, aunque el resultado habla por sí mismo.
Este par fue presentado en America’s Got Talent y fue exhibido por Nick Cannon, para convertirse en los zapatos más caros que un hombre ha usado jamás.

lunes, 25 de septiembre de 2017

A CADA COLOR DE TRAJE UNO DE CALCETÍN



Uno de los complementos al que menos se le sigue prestando atención es al calcetín. Si bien cuando vestimos de sport probamos colores y diseños algo atrevidos, cuando lo hacemos de traje seguimos normalmente apostando por el clásico negro. 

Mientras este calcetín es el más indicado cuando vestimos de esmoquin o frac, para el traje encontramos opciones siempre más interesantes. Bastará hacer coincidir el color y la tonalidad del calcetín con la del traje para conseguir un efecto óptico de silueta alargada y fluida. Sin embargo, aquellos que quieran ir un paso más allá y se decidan por opciones más atractivas preferirán colores que aporten un toque de estilo a su conjunto.
1. Un calcetín para el traje azul marino. Este color de traje nos abre un mundo de posibilidades a la hora de escoger nuestro calcetín más allá del fúnebre negro. Juguemos con el efecto óptico que produce el contraste del pantalón azul con el morado o el frambuesa del calcetín e imprimiremos un toque extra de estilo a nuestros pies. El verde oscuro es siempre otra opción segura de escoger cuando vistamos esta tonalidad de traje. 
2. Un calcetín para el traje gris marengo. Siendo el traje gris marengo nuestro actor secundario preferido, bien se merece combinarlo acertadamente con un elegante y estiloso calcetín. Si el calcetín verde oscuro es también un buen aliado de este traje, otros como el granate y el azul oscuro son una alternativa llena de elegancia intemporal. Otra opción, sobre todo con los tejidos de franela, son los calcetines color vino o azul cielo con franjas anchas verticales moradas.  
3. Un calcetín para el traje verde. Aún siendo todavía este traje un desconocido en nuestro país, cada año gana más espacio en los mejores armarios. Un traje de estambre verde es una opción muy agradecida tanto en invierno como en entretiempo y recibe de buen agrado un calcetín con un estampado azul y amarillo mate o verde y azul oscuro. 
4. Un calcetín para el traje claro. Durante las épocas de más calor los trajes de lino claro, como el tabaco y el marfil, hacen el deleite de los paladares más exquisitos. Estos censuran los colores de calcetín más oscuros pero, en cambio, agradecen tonos y colores similares a los del traje. En su defecto, un calcetín del mismo color del traje, pero de un tono más oscuro, resulta siempre una opción elegante y sencilla. Los calcetines color beis o marrón pueden ser una buena alternativa a estos.
5. Un calcetín para el dos piezas. Los trajes dos piezas son siempre más informales que los trajes completos. Por ello, podemos permitirnos introducir un toque algo atrevido en los calcetines. Hagámoslos coincidir con el color de la corbata, la camisa o, incluso, el pañuelo de bolsillo e introduciremos un detalle personal a todo el conjunto. 

Prefiramos unas opciones u otras, huyamos de los calcetines conocidos como “ejecutivos”, asegurémonos que lleguen siempre hasta la rodilla y escojamos su composición y color acorde a cada estación del año. 

PD El artículo busca recomendar combinaciones de trajes y calcetines y en ningún momento quiere poner los zapatos que en las fotos aparecen como ejemplos a seguir

El Aristocráta

lunes, 11 de septiembre de 2017

10 ERRORES A EVITAR SI VESTIMOS DE TRAJE



Una de las cosas más interesantes de esta página es recibir de vosotros fotos preguntando mi parecer sobre vuestro último traje.  A pesar de su frecuencia, y que con el tiempo nos hayamos acostumbrado a ellos, hay errores que se deberían evitar y que siguen apareciendo en muchas de esas fotos:

1- Un cuello desbocado. El cuello de la chaqueta debería estar en contacto permanente con la camisa. Ha de ser así tanto cuando estemos de pie, caminando o sentados. Para conseguirlo, una sisa alta se antoja obligatoria. 

2- Una arruga en el frontal de la chaqueta. Si al abotonarnos la chaqueta aparece en su frontal una especie de “X”, esta queda estrecha y deberemos pedir otra talla o, como pudiera ser recomendable, otro modelo de chaqueta de corte diferente. No olvidemos que una cosa es que la chaqueta quede entallada y otra muy diferente que nos esté estrecha.
3- Un largo de faldón incorrecto. Como norma general, la longitud de la chaqueta debería dividir el cuerpo en dos partes iguales. Otra forma de comprobar su largo correcto es dejar caer los brazos y comprobar que la chaqueta termina a la altura de los nudillos. Si preferimos una chaqueta algo más corta, asegurémonos al menos que oculta el trasero.

4- Unas mangas largas. Ni cortas ni largas. Las mangas del traje deberían dejar asomar ligeramente los puños de la camisa. Comprobemos que no se vean los gemelos y habremos acertado.

5- Un pantalón demasiado largo. El pantalón debe tocar levemente el frontal del zapato pero nunca descansar holgadamente sobre él. Cuando se marque el largo del pantalón es aconsejable que nos  dé la impresión de que queda ligeramente corto ya que el pantalón a lo largo del día siempre termina cayéndose  ligeramente. Optemos por tirantes y olvidémonos de este punto.

6- Unos bolsillos del pantalón que se abren. Las modas han acercado, a mi parecer demasiado, el corte del pantalón de sport y el de traje. Consecuentemente, ahora se estila un pantalón de traje bastante ceñido de caja, algo que hace que muchas veces los bolsillos terminen abriéndose.

7- Unas solapas que no cubren los extremos del cuello de la camisa. No escojamos para nuestra camisa el cuello que más nos guste, sino el que más favorezca a las medidas de nuestro rostro. Decidido esto, asegurémonos de que las solapas de la chaqueta cubren sus extremos sutilmente. 

8- Un trozo de camisa que asoma entre la chaqueta y el pantalón. Inténtese evitar que, una vez abotonada la chaqueta, se vea  un trozo de camisa entre esta y la cintura del pantalón. Vístase el pantalón en la cintura y no en la cadera, y habremos dado con la solución. 
9- Una camisa demasiado ancha. Tan feo queda una camisa de traje muy ceñida al cuerpo como una camisa en la que se forman bolsas. Evítese igualmente que la costura del hombro quede más allá de la terminación natural de nuestro hombro. 

10- Hombreras con demasiado volumen. Estéticamente resulta favorecedor unos hombros naturales donde la manga de la chaqueta comience a descender justo al final de nuestro hombro. De extenderse más allá, se producirá un hoyo entre la hombrera y el hombro que afeará el resultado final.

El Aristócrata

lunes, 28 de agosto de 2017

TELAS SÚPER 100´s, 180´s, 220´s… ¿CUÁL ES MEJOR?



¿Un traje súper 220s es mejor que uno súper 100s? No tiene por qué, depende. 

Pero vayamos por partes. La designación “súper” se utiliza para clasificar las lanas súper finas, de ahí su nombre, y sirve para definir la finura de las fibras de la lana cuyo grosor se mide en micras. La micra es la millonésima parte del metro, es decir, encontramos 1000 micras en un milímetro. Para entendernos, una lana súper 80’s cuenta con 19.75 µm mientras que una súper 220´s tiene 12.75 µm, es decir, se trata esta última de una lana más fina. 
Sin embargo, como veremos más adelante, no por tener un dígito mayor y ser más fina la tela la prenda tiene que ser mejor. Tampoco el tacto de la tela debería ser definitivo para decantarnos por una u otra. El tacto de los tejidos no viene solo dado por la finura de la fibra sino también por una serie de procesos donde se interviene la tela buscando un tacto concreto; de ahí que haya telas súper 100s con un mejor tacto que telas 120s. Tengamos en cuenta que si bien la oveja merino es famosa por producir una de las lanas más finas del mundo, esta aparece frecuentemente mezclada con fibras de cachemira, angora, mohair, seda etc. dando lugar a texturas muy diferentes. Por ello, no se deje engañar por su vendedor y antes de escoger su tela decida para qué quiere el traje y el uso al que lo destinará. 

Entonces, ¿las lanas más finas no son mejores que las gruesas? A pesar de que los telares más prestigiosos del mundo sigan otorgando premios a los criadores que obtienen los fardos de lana más finos, la realidad es que el significado de la palabra “mejor” puede encontrar respuestas enfrentadas. Si por “mejor” entendemos suavidad, efectivamente las telas súper 150s, y superiores, serán las “mejores”. Pero si para nosotros la mejor tela es la más resistente, duradera y la que nos permite un uso frecuente de la prenda, las telas súper 120s y superiores apenas nos interesarán. 
Tengamos en cuenta que las lanas más finas suelen utilizarse para hacer tejidos muy ligeros los cuales a su vez se usan para confeccionar prendas muy frescas y nada pesadas, normalmente telas de no más de 280 gramos de peso. Por ello, estas telas tan finas demandan un cuidado que probablemente no podamos ofrecerles. Las chaquetas y trajes confeccionados con estas lanas no admiten de buen grado la limpieza en seco – puede incluso deformar la prenda -, son más frágiles que las pesadas, se arrugan con gran facilidad y su vida útil es relativamente corta. Normalmente estas telas son bastante caras y no se encuentran fácilmente en los trajes de confección. De acudir al sastre, algo siempre recomendable, busquemos uno experimentado y capaz de controlar tanto el nervio de estos tejidos como la complejidad que conlleva conseguir unas puntadas regulares en un tejido que no parará de resbalar al contacto con la aguja.
Por todo esto, es el uso, y no la tela, lo que debería mover nuestra elección hacia uno u otro tejido. Si vive en clima tropical seguro que el lino se convierte en su inseparable compañero y si lo hace en el campo rodeado de lluvia y frío lo será el Harris Tweed. Si lo que busca es una chaqueta de viaje con la que afrontar largos trayectos y asistir al llegar a su destino a una reunión sin visibles arrugas se decantará por lanas compactas, es decir, no superiores a súper 100s. Aunque ciertos telares, principalmente italianos, sigan compitiendo por ofrecer a sus clientes las lanas más finas del mercado no se deje llevar por estrategias de marketing ni por vendedores mal informados. La mejor tela es la que más se adecue al uso al que la vaya a destinar la prenda. 

El Aristócrata

lunes, 14 de agosto de 2017

LOS 8 MANDAMIENTOS DEL LINO



Si en invierno las franelas, las lanas y los tejidos de Tweed hacían las delicias del hombre, en esta nueva temporada son las alpacas, las sedas y, en general, las conocidas como lanas frías las que conquistarán su armario. No obstante, a pesar de todas las opciones entre las que podrá elegir, serán las prendas de lino con su particular frescura, ligereza y desenfado, las que se ganarán más su aprobación.

El lino es una planta herbácea cuya fibra vegetal, al igual que la del algodón, está compuesta principalmente por celulosa, siendo dos de sus principales características su excelente condición para conducir el calor y su facilidad para absorber la humedad. Su cultivo se remonta al S. IV a. C. en Egipto, país donde desde entonces los tallos de esta planta son utilizados para confeccionar sus famosas telas. 
Aunque hasta el  S. XVIII el lino era en Europa la fibra textil más extendida junto a la lana, hoy, si bien sigue siendo popular para ropa del hogar, su uso en la calle es prácticamente testimonial. Sin embargo, todavía hoy resulta difícil encontrar un tejido mejor para protegernos de las elevadas temperaturas con la elegancia y al estilo de este. Sin embargo, hay una serie de normas a las que se debería intentar prestar atención para disfrutar de este tejido en todo su esplendor. 

1. En la arruga radica su magia
El que este tejido produzca numerosas y visibles arrugas le ha hecho ganarse un número importante tanto de detractores como de defensores. No obstante, si hay una característica que diferencia a esta tela y que sitúa al lino como uno de los tejidos más estilosos esa es su famosa arruga. De hecho, hay pocos tejidos que sean más bellos tras un largo día de uso que justo después de haber sido planchados. Por ello, no nos obsesionemos en mantener a “raya” a sus arrugas y disfrutemos de su gran encanto.  
2. Siempre mejor si se trata de lino 100%
Como norma general deberemos buscar tejidos cuya composición sea lino 100%. El hecho de que estos tejidos no sean particularmente baratos hace que aparezca mezclado con otras fibras, muchas veces incluso con fibras sintéticas. Dicho esto, también hay que tener en cuenta que la ligereza de este tejido hace que sus camisas puedan llegar a transparentarse e incluso que sus marcadas arrugas no combinen acertadamente con un serio traje. Bastará con buscar telas de lino donde aparezca mezclado con algodón o seda para conservar su encanto y además hacerlo retrasando la formación de las “temibles” arrugas.

3. Sus trajes son intemporales
Aunque cada vez sea menos frecuente verlos por las calles o incluso en los sitios de recreo, los trajes de lino han sido durante años la primera opción del hombre más estiloso y elegante. Bastará con repasar las fotos de los serios caballeros ingleses descansando en sus ex colonias para comprobar la gran aceptación que ya tenía este tejido hace más de cien años. Escogiendo un traje de lino desarmado de un color crema o de un azul claro de verano además de demostrar nuestro conocimiento de las normas básicas de la vestimenta masculina también conseguiremos una frescura y una comodidad imposible de conseguir con cualquier otro material.
4. Combinando el traje de lino
En repetidas ocasiones hemos mencionado tanto la importancia de transmitir a nuestra ropa las particularidades de cada estación del año como la necesidad de mezclar correctamente los tejidos de las diferentes prendas del conjunto. Si escogiendo colores alegres y suaves pondremos de manifiesto que nos encontramos en verano, combinando nuestro traje con una camisa de lino, a rayas o lisa, y con una corbata de punto de seda demostraremos nuestro buen gusto.

5. Los zapatos y el traje de lino
Una de las prendas que menos ha calado en el ropero del hombre han sido los zapatos de verano de traje. Esto es así debido principalmente a que estos modelos carecen de la elegancia de los de invierno. No obstante, si bien es cierto que aún a pesar de las altas temperaturas no queda otra que seguir apostando por zapatos de cordones, intentemos dar entrada a colores más veraniegos. 
En verano, a no ser que se trate de un acto muy formal, carece de sentido apostar por zapatos negros. Los marrones claros, de acertar en la combinación con nuestro traje, pueden llegar a ser el perfecto aliado. Igualmente, los zapatos a dos pieles o a dos colores siguen siendo una opción a considerar. Y, por supuesto, no debemos olvidar que aunque estemos en verano cuando se vista de traje los calcetines son de todo punto obligatorios.  

6. Las camisas de sport. Más allá del blanco liso 
Sin lugar a dudas la reina del verano es la camisa blanca de lino. Su estilo desenfadado así como las múltiples opciones de diseños entre los que elegir la han hecho ganarse por méritos propios esta designación. No obstante, hoy tenemos otros colores como el azul claro, el azul vaquero, el crema, el crudo o el salmón que son opciones igual de válidas. Bastará con jugar con algún dibujo, un tipo de puño, un cuello Mao, uno abierto sin botones o una semi-botonadura para introducir nuestro toque personal. Como ocurre cuando vestimos cualquier otro tipo de camisa, siempre resultará más elegante remangarse una camisa de manga larga que apostar por una de manga corta. 
7. El lino y las chaquetas de sport
Las chaquetas de sport de lino tienen la enorme ventaja de además de imprimir a nuestro conjunto más informal, como el que se hace acompañar de unos vaqueros, un toque de seriedad, también un estilo difícil de conseguir sin ella. Bastará con rematar este conjunto con unos gominos de calidad para dar con el conjunto perfecto. 

Si en los trajes de lino las opciones de telas de las que disponemos no son muy extensas, siendo principalmente todas ellas lisas, las que se ponen a disposición de las chaquetas de sport son muy numerosas. Diseños lisos, pero también mil rayas y cuadros ventana, son solo algunos entre los que poder escoger. Igualmente, la paleta de colores aumenta y los lilas, rojos mate y verdes oscuros se apoderan de las divertidas noches de verano.
8. Total lino look 
La transpirabilidad, ligereza, comodidad y desenfado de esta tela anima a disfrutarla en los conjuntos más informales y apostar por un conjunto todo en lino. Si la informalidad de este atuendo lo sitúa acertadamente alejado del ámbito urbano, el conjunto formado por un pantalón y una camisa, ambos en lino blanco, sigue siendo una opción de lo más interesante para disfrutar de las apasionantes terrazas al borde del mar. Escojamos unas modernas alpargatas y llegado el momento no dudemos en descalzarnos para disfrutar en compañía de un relajado paseo por la orilla del mar. 

El Aristócrata

lunes, 31 de julio de 2017

EL ESMOQUIN DE CHAQUETA BLANCA



Pocas cosas evocan más el verano que el esmoquin de chaqueta blanca. Su origen se remonta a los años 30 cuando adinerados americanos pasaban sus vacaciones en lugares de clima tropical y a la noche vestían este en lujosos resorts al aire libre o en fiestas a bordo de elegantes cruceros. 

Este tipo de esmoquin recibe en inglés el nombre de Classic Warm-Weather Black Tie por deberse vestir, según protocolo americano, únicamente entre el último lunes de mayo y el 1 de septiembre. En el Reino Unido, por el contrario, este conjunto está considerado como demasiado informal y su uso está mal visto en cualquier época del año. 
La informalidad achacada a esta prenda por los británicos quedó muy bien estampada por la entonces revista de referencia Esquire cuando afirmó que nunca se debería vestir un esmoquin blanco en ciudad “al menos que se tuviera una servilleta en el antebrazo o un saxofón entre los labios”. De ahí que si poco correcto resulta casarse con un esmoquin negro totalmente incorrecto resulte hacerlo con uno de chaqueta blanca. 

De estar en el lugar y momento adecuado, la chaqueta blanca – nada recomendable en las personas de reducida estatura - puede introducir un toque de originalidad y personalidad al esmoquin. Pocas pero importantes diferencias existen entre el esmoquin de chaqueta negra y el de chaqueta blanca. Si en la chaqueta negra, las solapas de pico resultan más formales, en la blanca las redondeadas son más acordes con su aspecto informal. Esta última chaqueta sigue necesitando del obligado pantalón de esmoquin negro y de los zapatos conocidos como “opera pumps”. 
De decantarnos por una chaqueta de hilera sencilla, el fajín es obligatorio. El fajín negro resulta siempre una opción segura, aunque los más dandis encontrarán en la informalidad de la chaqueta blanca el fajín de color o estampado el perfecto compañero con el que incorporar un toque de color en el conjunto. De hecho, en los años 40 era frecuente ver esmóquines blancos con un fajín granate combinando con una corbata de lazo del mismo tono. De querer optar por un chaleco blanco, opción muy popular entre los años 30 y 70, resulta entonces aconsejable decantarse por la chaqueta de solapas de pico y camisa de cuello diplomático; a ser posible de seda. 

En la chaqueta cruzada, sin embargo, se debe prescindir de todo tipo de fajín. A pesar de hablar de chaqueta blanca los tonos hueso o crema son a la larga una mejor opción al no volverse amarillentos. Igualmente, no debería sorprendernos si el sastre nos recomienda un tejido de lino, gabardina o algodón en lugar de la popular lana. Prefiramos uno u otro tejido, huyamos siempre de tejidos sintéticos ya que, entre otras cosas, no transpiran igual. 
Al contrario que en la chaqueta negra, en la blanca las solapas no aparecen cubiertas de seda sino que están rematadas en la misma tela que el resto de la chaqueta. Siguiendo con el mensaje sport de este conjunto, la camisa de cuello estándar resulta más coherente que la de cuello diplomático. No obstante, hoy como siempre, la corbata de lazo negra, a ser posible del mismo tejido que el fajín, sigue siendo la opción más elegante; y por supuesto nunca debería aparecer pre-anudada. 
Tirantes blancos, pañuelo blanco de seda o, en su lugar, uno de color que combine con la botonadura tipo joya son complementos que siempre agradecerá este informal conjunto. De vestir este verano muchas noches de esmoquin, el de chaqueta de blanca se presenta como una alternativa francamente interesante. Aún así recordemos que este debería ser solo una alternativa al siempre más elegante, correcto y formal esmoquin de chaqueta negra. 

El Aristócrata

lunes, 17 de julio de 2017

LA ALEGRÍA DEL DOS PIEZAS



Reconozco que con el tiempo cada vez soy más amante de los dos piezas. A no ser que se trate de un traje de un estampado con cierta personalidad, de un corte especial o de un color fuera de lo común, los trajes de estampados lisos o de colores estándar, tipo azul marino o gris marengo, no me llaman particularmente la atención.

El dos piezas, sin ser nunca sustituto del siempre más formal traje entero, aporta un color, desenfado, estilo y alegría que ante el aburrimiento reinante de nuestras calles es siempre de agradecer. A pesar de su informalidad, el hecho de que cada vez vistamos peor consigue resaltar la elegancia de un buen dos piezas. No es mi intención desbancar el traje completo, este sigue siendo la opción más correcta en actos formales como imposición de bandas, bodas o recepciones oficiales. Sin embargo, en verano el relajamiento que se produce agradece muy mucho este conjunto. En estas semas de gran calor parece que se abre la veda para acudir al trabajo en chinos y camiseta. A pesar de lo frecuente de esta estampa, sigue siendo más correcto acudir con chaqueta aprovechando las múltiples variedades que brinda los muestrarios de los principales telares internacionales.  
Si en verano el tiempo libre nos ofrece la posibilidad de vestir dos piezas de estampados de lo más estilosos y atrevidos, el trabajo sigue exigiendo cierta formalidad y decantarnos mejor por colores vivos pero serios. Y con este propósito escogimos el conjunto que esta semana os traemos a esta página. La chaqueta de azul cielo, de lana, seda, mohair y lino de Drapers y de peso 290 gramos, y el pantalón de Holland & Sherry. 

La chaqueta aunque perfecta para usarse también en el mes de septiembre está confeccionada pensando en usarse en estas semanas de bastante calor. Además de tratarse de una tela muy traspirable y fresca, está cosida sin forro ni tampoco plastrón alguno. Esto que se traduce normalmente en una chaqueta más cómoda y ligera tiene el inconveniente de al no tener ningún tipo de entretela resulta difícil  conseguir la misma limpieza de líneas que se consigue en otra chaqueta con su forro y entretela. A pesar de dicha dificultad, el resultado ha sido francamente bueno. 
El corte es de hilera sencilla, de tres para dos botones, dos aberturas traseras, decorados los forros de los bolsillos con tela de camisa, con bolsillos en diagonal y forma de media luna. Los botones son de Holland & Sherry - un regaló de Eva, una de las mejores profesionales y personas, que he conocido en este sector -. Por su parte, el pantalón es de un gris medio cortado para tirantes, con pinza inglesa, con trabillas laterales, sin vuelta y de una hechura bastante relajada y acorde con la imagen desenfada de la chaqueta. El tacto de la tela de este pantalón es muy agradecido y a pesar de su poco peso consigue asentarse con suficiente entidad sobre el zapato.

Ya con el traje puesto se puede destacar la hechura ceñida de la chaqueta, una hechura que no produce arrugas y además aporta gran libertad de movimientos y un gran confort en su interior. De hecho recuerdo que el día que la estrené la mantuve todo el tiempo abotonada – también conduciendo -, algo que por otro lado siempre suelo hacer, y nunca tuve la sensación de incomodidad o la tentación de desabotonármela. Esto se debe más allá del tipo de tela del buen hacer del sastre. 
Los que sois clientes de la sastrería Reillo, algunos me consta que  le habéis conocido a raíz de alguno de estos artículos y habéis pasado a ser también ya clientes suyos, sabéis que D. José María no es un hombre muy dado a experimentar con nuevos diseños o cortes extremos. Sin embargo, es de los pocos sastres que conozco que a pesar de contar con una cierta edad sigue atentamente las tendencias y todo lo que ofrece la sastrería internacional más reputada. 

Yo tuve la suerte de conocerle hace años y desde entonces raro es el año en que no entra una nueva prenda de su sastrería en mi armario. Además, tengo el placer, y sobre todo el privilegio, de que sea él, y solo él, quien además de cortarme el traje, me monte y me afine todas las pruebas, incluida la del hilvanado. Cuando me escribís y me preguntáis por un sastre u otro intento aconsejaros atendiendo a vuestro estilo, pretensiones sartoriales y presupuesto. 
Pero una vez os habéis decantado por uno u otro sastre, yo siempre os recomiendo que concedáis a vuestro sastre la libertad de plasmar su estilo y sello en la prenda. De nada sirve acudir a un sastre si le vais a “obligar” a hacer todo lo que a vosotros os gusta. ¡Dejarle hacer, disfrutar y presumir del toque de su sastrería en vuestro conjunto!. ¿Qué gracia tendría tener una chaqueta de Collado que no desbocara algo, unas solapas de Calvo de Mora sin ese inconfundible vuelo, una hechura que no fuera corta y ceñida de Joaquín o unas mangas y corte estrecho de José Alonso? Ninguna. ¿Os imagináis a Huntsman entregando una chaqueta con un corte claramente napolitano o a Rubinacci haciendo uniformes militares similares a los de Henry Poole?. 
Por ello, demos libertad al sastre y una vez le hayamos transmitido nuestro gusto y preferencias que sea su buen criterio el último responsable del resultado final de la prenda. Recuerdo acompañando a un conocido crítico moda inglés como insistía a los sastres sobre su preferencia de hombro, largo de chaqueta, talle etc. Al final aquellos que sucumbieron a sus deseos vieron su trabajo injustamente criticado en su web. Por el contrario, aquellos que se mantuvieron fieles a su estilo y terminaron  haciéndole lo que hacían a la mayoría de sus clientes no recibieron la misma intensidad en su columna. 
Si buscamos en un traje de un sastre exactamente el mismo efecto que el que nos ha hecho otro seguramente no terminemos contentos con el resultado. Un buen sastre puede adaptarse a prácticamente cualquier estilo. No obstante, parece lógico que los mayores beneficios estéticos se obtengan cuando nos repiten el estilo que más acostumbrados estén a coser. 

Y esto es lo que precisamente hago cada vez que acudo a la sastrería de D. José María. Me limito a escoger la tela y decidir si será un traje, una chaqueta o un abrigo cruzado o de hilera sencilla, y el resto se lo dejo a su criterio. Y su criterio es el que ha prevalecido también  en este conjunto. Él fue quien decidió coserle a la chaqueta los bolsillos en diagonal y con forma de media luna, una gran ángulo frontal y unos hombros con costura cargada. Reconozco que esta costura aunque tiene menos seriedad que la costura estándar, consigue una caída más natural de la manga algo que se agradece mucho en los conjuntos más informales. 
Otra ventaja de los dos piezas es su versatilidad. Esta chaqueta por su corte y tela bien puede ser vestida con un pantalón más informal y sin necesidad de corbata alguna. Igualmente, el pantalón puede convertirse en el compañero perfecto de esa chaqueta que por el motivo que sea nos gustase vestirla por una vez con un aire más formal. 

Aunque esta vez ha tocado esperar tres meses, el resultado ha merecido la pena y llegó el momento de disfrutar del nuevo dos piezas.

El Aristócrata

lunes, 3 de julio de 2017

LA IMPORTANCIA DE LA ROPA A LA HORA DE ENCONTRAR TRABAJO



Zapatos marrones y corbatas llamativas dificultan conseguir un trabajo en banca de inversión. Sea o no justo, la verdad es que la forma de vestir sigue teniendo, sobre todo en determinados ambientes y sectores, una enorme importancia. La realidad es que somos vistos antes que escuchados y que como dijo Oscar Wilde: “no hay una segunda oportunidad para una primera impresión”. 

Esta semana un amigo mío ingles me enviaba un artículo publicado en la BBC que bajo el título “Brown shoes and loud ties 'hinder investment banking hopefuls” hablaba de la importancia que la forma de vestir tiene en ciertos procesos de selección y en determinadas profesiones. Aunque muchos son los que niegan el que vestir de una manera u otra debiera ser tenido en cuenta a la hora de contratar una u otra persona, lo cierto es que la forma de vestir forma parte indisoluble del mensaje que mandamos de nuestra persona. 
En esta página siempre hemos defendido la importancia de cuidar los detalles y vestir acorde al lugar y a la gente con la que vayas a compartir tu tiempo. Si indudablemente el contenido siempre es más importante que el continente, un buen continente llama positivamente la atención y aumenta las posibilidades de su compra. 

Aquí encontraréis un link de un resumen que sobre el mismo ha publicado hoy El País. Si usas zapatos marrones, no tendrás futuro en la City de Londres

Bright youngsters are being turned away from investment banks because of their lack of "polish", a report has said. Candidates who wear brown shoes, "loud" ties or ill-fitting suits can fall foul of "opaque" codes of conduct, the Social Mobility Commission found.
Firms recruit for front office roles from a few elite universities and only hire those who "fit in", it said. Chairman Alan Milburn said "arcane culture rules" were locking working-class candidates out of City jobs.

A spokesman for the British Bankers' Association (BBA) said: "The banking industry has made significant strides to improve social mobility at all levels but recognises that we cannot afford to be complacent on this crucial issue".

The report's authors found that managers placed as much importance on a person's speech, accent, dress and behaviour as their skills and qualifications. "Relatively opaque codes of conduct also extend to dress," the report said.
"To provide one example - for men the wearing of brown shoes with a business suit is generally, though not always, considered unacceptable by and for British bankers within the investment banking (corporate finance) division."

'Can't wear that tie'. The report quoted one candidate, from a "non-privileged background", describing the feedback he received from a mentor after an interview.

"He said you're clearly quite sharp, but... you're not quite the fit for [this bank]... you're not polished enough... he looked at me and said, 'see that tie you're wearing? It's too loud. Like you can't wear that tie with the suit that you're wearing'.
"What kind of industry is this where I can be told that I'm a good candidate, I'm sharp, but I'm not polished enough?" What sort of tie applicants wear can affect their chances

The report found that, when picking candidates for jobs that involved dealing with clients, managers often selected those who fitted the traditional image of an investment banker.

It quoted one candidate as saying that the typical corporate finance banker is "usually someone pretty smooth, very fast talking, well-connected typically, likely to come from a pretty decent background, likely to be very polished, probably come from a good family, and so on. And that would be stereotypical, but still true, I think".
The report noted that in the UK, 7% of children attend fee-paying schools, yet the Sutton Trust found in 2014 that 34% of new investment bankers had attended a fee-paying school.

Dress 'reassures clients'. Dr Louise Ashley, from Royal Holloway University of London, who led the research on investment banking, said: "Access to front-office roles in investment banking is extremely competitive for all candidates, but our research suggests students from less privileged backgrounds are less likely to get the top jobs - no matter how talented they are."

The report said that issues relating to dress may seem both superficial and relatively simple for individuals from all backgrounds to adopt. "However, interviewees suggested that they do play a material role in the selection process, once again, as demonstration of 'fit'," it added.
Specific dress codes are considered by banks to "provide reassurance to clients about the quality of the service they will provide". Alan Milburn said it was 'shocking' that some banks still judge candidates on their dress rather than their potential.

Mr Milburn, who served in Tony Blair's Labour cabinet, said: "Bright working-class kids are being systematically locked out of top jobs in investment banking because they may not attend a small handful of elite universities or understand arcane culture rules.

"While there are some banks doing excellent work in reducing these barriers, there are still too many that need to wake up and realise that it makes sound business sense to recruit people from all backgrounds."
He said it was "shocking" that some banks still judged candidates on their dress rather than their potential. According to the BBA, a number of banks have specific programmes designed to widen access, while others - including Barclays, J P Morgan and Schroders - choose to work with organisations such as the Social Mobility Foundation (which is a charity and not the same as the Social Mobility Commission which is a non-departmental public body).

"We want to ensure that [the] best people can succeed in banking - regardless of their background," the BBA spokesman said.
'Do more'. The Social Mobility Commission study also concluded that less advantaged recruits faced barriers in breaking into the life sciences sector, where there is a tendency to recruit graduates from the most prestigious universities.

"Life sciences" employers covered by the report were those involved in pharmaceuticals, medical bio-technology and medical technology. Joanne Moore, from ARC Network, who led the research on life sciences, said: "Both the investment banking and life science sectors need to do more to ensure fair and equal access to jobs.

"This is important, not just for our economy and society, but for individuals. "In life sciences, graduate jobs often focus on a candidate's practical skill as well as academic criteria - which may be more limited for non-privileged students who are known to face barriers to taking up placements and internships."
The data on how many new employees in the life science sector attended fee-paying schools is unavailable, according to the report. However, it pointed out that for professional-level scientific jobs, the profile "appears to be skewed to high achieving graduates from relatively privileged backgrounds".

El Aristócrata