Mostrando entradas con la etiqueta Pantalones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pantalones. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de abril de 2017

SUGERENCIAS PARA LA CINTURA DE TU PANTALÓN



Durante años hemos hablado sobre las ventajas estéticas de vestir de sastre; ventajas sobre todo en lo que se refiere a la hechura del traje. Sin embargo, no hemos insistido en la misma medida en la posibilidad de conseguir un diseño único, alejado del corte de tienda y con detalles de lo más personales. Y no hablamos de un ojal de color o de un forro divertido.
Ambos últimos detalles son fáciles de conseguir de acudir a cualquier sastre, sea bueno o malo, o de ser cliente de sastrería industrial.  Por el contrario, de querer conseguir un diseño especial además de sastre, se debe ser creativo, estar dispuesto a arriesgar, al corriente de lo que sale de las sastrerías de otros países y estar abierto a cambiar constantemente las líneas de tu prenda. Y en el caso que nos ocupa, las líneas del pantalón. 
A nadie se nos escapa que si bien cada vez es más frecuente el que nos pregunten sobre qué tipo de cintura nos gustaría para nuestro pantalón, la realidad es que no es tan común el que se nos ofrezca algo que vaya más allá que el ancho de la caja. En este punto es de justicia admitir que los nuevos sastres, seguramente debido a su edad y al estar en permanente contacto con las nuevas tendencias y todo lo que en este campo muestra internet, están más abiertos a escuchar “locas” propuestas de sus clientes.
Mientras observáis estos diseños que he escogido de diferentes blogs me gustaría compartir con vosotros mi sensación de que el pantalón sigue siendo tratado en este, también en muchos otros, como el hermano feo del conjunto. Los pantalones se externalizan, es decir se sacan de la sastrería y se le dan a una pantalonera para que prepare la prueba. Rara es la sastrería que los hace “in-house”. De hecho, yo al menos solo he conocido a uno que sí lo hace: Benet Pluvinet en Valls. 
Esto, algo común también en muchas de las mejores sastrerías italianas e inglesas, no debería ser un inconveniente. Sin embargo, no son pocas las ocasiones en que una misma pantalonera trabaja para diferentes sastres. Esto da como resultado que además de estar pagando más por el mismo pantalón, es muy parecido al del amigo que ha ido a otra sastrería, a priori de menor calidad. 
Esto que es muy frecuente en los pantalones, también se da, aunque se nieguen algunos sastres en admitirlo, en las propias chaquetas. Cada vez es más frecuente, seguramente por la escasez de mano de obra de calidad, que las chaquetas de diferentes sastrerías sean montadas para la prueba por una misma persona. Indudablemente el corte de la prenda, la calidad de la costura y el aire dependerá de cada sastre; pero el punto de partida, el montaje de la prenda, sale de las manos de la misma persona/taller. 
Pero volvamos sobre el título de este artículo. Seguramente si preguntáramos a las personas que salen en estas fotos si fueron ellas o su sastre quien propuso ese ancho de cintura, esas pletinas o ese peculiar cierre, muchos de ellos, o la mayoría de ellos, nos responderían que fueron ellos quienes aportaron la idea. No ocurre nada, es más muchos sastres lo agradecen, porque llevemos a nuestra sastrería una foto de la idea que tenemos para nuestras solapas, nuestros hombros o, como en el caso que esta semana ocupa, nuestro pantalón. 
Es importante que no nos empecinemos en que esta idea se implante sí o sí en nuestro pantalón. Tengamos en cuenta que alguna de estas cinturas no puede llevarse a cabo de contar con tirantes o, en otros casos, con cinturón. Será el conocimiento del sastre el que oriente nuestro gusto hacia el mejor resultado estético de la prenda y de este detalle.
Un punto muy importante a tener en cuenta es el aire final de todo el conjunto y no solo el del pantalón. No puede ser la misma cintura la de un pantalón de un traje cortado para vestirse en ocasiones formales que la del que se usará en el tiempo libre y en ambientes mucho más relajados. Nuevamente el sentido común debería ser el último responsable de decidir por qué cintura decantarnos. 
Busquemos igualmente cierta proporción y lógica entre la cintura escogida y el resto de detalles del pantalón. Por ejemplo, los bolsillos traseros deberían fluir con cierta lógica con la cintura escogida. Muchos de los ejemplos que hoy traemos seguro que agradecen unos bolsillos traseros con solapa o incluso con una solapa de diseño, caso que podríamos hacer extensible a la propia cerillera frontal del pantalón. 
Muchas veces todos estos detalles no se aprecian, como por ejemplo en el de los trajes cruzados donde la chaqueta siempre debería permanecer abotonada. Sin embargo, muchas veces basta con verla solo uno mismo como para disfrutar diseñando la cintura de nuestro pantalón.
Como conclusión volvemos a incidir en la importancia de buscar una cintura acorde con el estilo de la totalidad del conjunto. Igual que hay solapas muy anchas y bonitas, pero poco apropiadas de vestirse en lugares o eventos muy formales, lo mismo ocurre con la cintura. Una vez más será el sentido común quien debería guiar nuestra elección. 

El Aristócrata

lunes, 19 de septiembre de 2016

Combinar pantalones calcetines y zapatos: todo lo que debes saber

Lo más probable es que, en un traje, el largo de los pantalones no sea el definitivo y haya que hacer un dobladillo. Aquí tienes algunas ideas. 
  • Clásico
Este es el largo adecuado para los pantalones con valenciana. Anteriormente, debían tener Pinzas.
  • Lo nuevo
Hoy la extensión más corta es aceptable, y las pinzas se quedaron en el olvido
  • Sin valenciana
Con un corte así, los pantalones deben terminar sobre el talón del zapato.
  • ¿Cómo elegir los calcetines? 
1. El color de los calcetines debe ser parecido al color de los pantalones y no de los zapatos.
2. Nunca uses calcetines cortos con un traje. Nadie quiere ver tus tobillos durante la reunión.
3. Deben combinarse los calcetines con la textura de la tela del traje. Unos calcetines de lana o de seda se verán ridicuos con un traje de tweed cargado. 
  • Combinando colores de trajes y zapatos
Hace tiempo, el color adecuado de zapatos para las situaciones formales era el negro. Con l ainvención del patinado, los zapatos marrones comenzaron a ser bastante formales
  • Lo que hay que saber sobre las hormas
Una buena limpieza no siempre es suficiente para que tu par de zapatos favoritos dure mucho tiempo. Acostúmbrate a utilizar hormas regularmente. Las hormas tienen dos funciones principales. En primer lugar, permiten que los zapatos se sequen de la humedad que se acumula en la piel durante el día. En segundo lugar, mantienen la forma del zapato e impiden  que aparezcan grandes pliegues. Las mejores hormas son de madera, de cedro, para ser exactos, y absorben rápidamente la humedad e incluso olores. Muchos fabricantes de zapatos ofrecen sus hormas con el mismo formato con el que crearon la base de los zapatos. 
  • Tipos de piel
El material de los zapatos no es menos importante que su diseño. Mientras más formal sea la situación, más lisa debe ser la superficie de los zapatos. 
  • Piel lisa
La opción más formal. Sirve bien para los casos en los que no es momento de experimentar. 
  • Granulada
El material es menos formal. Es adecuado para el estilo "smart casual".
  • Suede
Es una buena opción para todos los días en la oficina. Pon atención a las reglas de cuidado
  • Exótica
Extravagantes. Mejor pregunta si tu jefe no tiene nada en contra de este tipo de piel.

jueves, 26 de febrero de 2015

HOW TO CARE FOR YOUR DENIM

Congratulations on your new pair of jeans! Now it’s time to break in those bad boys until they look like they were created just for your body by magical denim elves. Over time those jeans will become stained, scraped and otherwise scarred, with each mark adding character and a new story to tell your friends.
And then, over a little more time, those jeans will become downright disgusting and worn down, because you are an animal who doesn’t understand the nuances of proper clothing care. Listen up, gents: just because your denim can take a beating, doesn’t mean it should. It deserves just as much TLC as the rest of your wardrobe to keep it fresh and fighting fit. Here’s how to do it.

Follow these steps

Caring for your denim takes 5 steps: breaking in, storing, washing, drying and repairing. Let’s break it down, boys.

Breaking In Raw Denim

raw-denim
There’s no quick-fix for breaking in a new pair of jeans, so prepare yourself for a long process. The outcome and timeline of the breaking-in period depends on your lifestyle. Your denim will feel the effects more if you’re active than if you spend the day at a desk. To be on the safe side, expect to be perfecting your new denim for six months. Afterwards it will be well faded, full of interesting scrapes and scars, and ready for its first wash.

Storing

hanging-jeans
Resist the urge to fold. By folding your jeans (or worse, balling them up and tossing them in the corner), you create creases where they aren’t meant to be, effectively erasing any effort you’ve put into the fades forming in the thigh and back of the knee. Hang your jeans by their loops instead, which keeps your hard work intact, helps your jeans maintain their natural shape and airs them out after wear.

Washing

wshing-jeans
Don’t do it too soon, but don’t be afraid to do it when it’s needed either. It doesn’t matter how great they look, when your jeans start to smell, no one is going to be impressed by your style (or hygiene). Wash them inside-out, separately, in cold water, using a mild detergent. This is your best bet for keeping the dye intact and avoiding unwanted crinkles. If you’re really worried about preserving the colour, have them dry cleaned.

Drying

dry-denim
Air dry. Air dry. Air dry. Did we get the point across? Popping them in the dryer is a cardinal denim sin. Hot air causes shrinkage (and we all know that’s never a good thing), while naturally letting your denim dry won’t destroy your jeans’ shape. Turn them right side out after washing, shake them out, then smoothed them with your hands to get rid of creases. Hang them in the shade to dry so the sun doesn’t cause fading.

Repairing

repair-denim
Repair your damaged denim early to prevent its wounds from getting worse. Take care of frayed hems and crotch blowout at the earliest signs, before minor issues become full-blown emergencies. The essential skill to learn is “darning,” which weaves denim threads back into a beat-up pair of jeans to repair rips, tears, holes and other injuries with a natural look.

viernes, 6 de febrero de 2015

50 KHAKI SUIT IDEAS & INSPIRATIONS

khaki-suitsA heavy black wool suit and the summer sun just don’t mix. When the weather warms up, it’s time for a sandy-hued alternative to the dark colours you’ve been rocking allwinter. The trick is learning how to wear khaki without looking like you’re headed on a safari (unless you are headed on a safari, in which case you should probably at least swap your suit for something a little more rugged). A khaki suit can be formal or relaxed, preppy or even a little bit edgy if you wear it right.
Check out our khaki suit inspiration gallery and start planning your spring wardrobe now.
What to keep in mind when buying the suitRemember khaki suits are most common in the summer collections from designers. You’ll find them in cotton and linen fabrics but sometimes wool blends will be available too. I prefer to stick to a muted colour rather than something that’s too bright as it can sometimes look yellow. If you can go for an unstructured suit, that way it will work in casual dress occasions too. Don’t be afraid to separate the suit.
What to wear with your khaki suit
I prefer to run white or light blue shirts with a khaki suit. It compliments the khaki colour and maintains the fresh summer feel. Sometimes I’ll even stretch to a lilac gingham if I’m wearing other purple in my accessories.
Accessories that work with khaki
As you’ll see in the gallery, blues ties are the most popular, but don’t let that stop you from trying greens and purples. If you can, go for brown shoes and the tone will match the khaki, otherwise navy shoes will add a nice pop of colour. Loafers and lace ups are both suitable too. And yes, match the belt with the shoes.

jueves, 22 de mayo de 2014

HOW PANTS SHOULD FIT


Las últimas tendencias parecen que están consiguiendo que olvidemos cómo debe quedar el pantalón de traje. Cada vez más los pantalones de traje tallan más parecidos a los de sport e incluso su hechura está más cerca a la de un moderno pantalón vaquero que al de uno formal.

En Italia, desde hace ya años un sector importante del mundo más relacionado con la moda viene apostando por un traje de chaqueta cuyas medidas y proporciones distan mucho de lo que se ha considerado históricamente como las medidas adecuadas para el conjunto de corbata. Poco parece importar si la chaqueta hace arrugas en las mangas o si el tener una boca de pantalón especialmente estrecha hace que la caída de este de la rodilla al tobillo sea un mar de arrugas. Mientras el ancho de la mangas sea estrecho y la boca del pantalón no exceda de 19cm, e incluso menos, todo parece valer.

Son bastantes las personas que gozan de un armario tan amplio que de vez en cuando les gusta innovar con un nuevo corte o unnuevo diseño de traje. Sin embargo, la excepción no se debería convertir en la generalidad.

Aunque pocos sastres lo reconozcan, la mayoría de ellos prestagran atención a la chaqueta haciéndola, al menos los de pata negra, enteramente en su taller pero, sin embargo, externalizan los pantalones en una pantalonera. Esto pone en evidencia que para ellos la gran importancia recae en la chaqueta siendo el pantalón una prenda más fácil de coser y preparar.

Por ello, rara es la vez en la que a pesar de acudir al mismo sastre con el que llevas haciéndote ropa mucho tiempo no ocurre que te pruebas un nuevo pantalón y no te lo tienen que ajustar en varios puntos. Desgraciadamente el sastre prefiere que ese pantalón que no ha hecho él no venga muy ajustado a las medidas exactas del cliente y que sea él ya en el probador quien le ajuste el pantalón. Al fin y al cabo la realidad es que en la mayoría de los casos quien ha cosido el pantalón no ha visto a quien lo va a vestir y no queda más remedio que ajustarlo en el probador. Al final todo esto termina traduciéndose en un traje cuya terminación no guarda la relación deseada entre su cuidada y artesanal parte superior y una inferior con mucha más máquina, menos artesanía y una hechura no tan conseguida. Basta con fijarnos solo en el conjunto de la parte superior y luego hacerlo en el conjunto en su totalidad para poder decir que rara vez la foto de todo el conjunto supera a solo la de la parte superior. ¿A cuántos nos prueban el pantalón hilvanado como sí nos hacen con la chaqueta? La realidad nuevamente es que la fase de hilvanado del pantalón se omite para evitar sobrecargar los gastos de la pantalonera.

Y precisamente porque todos estaremos de acuerdo en que el pantalón también es importante quiero compartir con vosotros la foto que ilustra este artículo y con ella estudiar cómo debería quedar el pantalón de traje.

Si empezamos por la parte superior del pantalón podemos ver como lo primero que se aprecia es que este descansa en la cintura y no en la cadera. Y es que en la cadera es donde abrochan los vaqueros pero no donde lo deberían hacer los pantalones de traje. Una de las razones ya comentada en otros artículos es que abrochando en la cintura la foto final de cuerpo entero queda mucho más proporcionada. Además, de vestir el pantalón en la cadera lo más probable que ocuriese es que una vez abotonada la chaqueta se viera mucha camisa por debajo de la chaqueta así como una parte importante de la corbata por su extremo inferior. Aunque esto pueda ser moderno, actual, trendy, fashion o cualquier adjetivo que se nos ocurra, lo que podemos estar seguros es que si algo no es, es elegante.

Otro detalle que se aprecia en la parte superior del pantalón es que queda totalmente limpia y no se dobla la cinturilla. Normalmente, cuando un pantalón abotona de manera algo forzada la cintura del mismo termina doblándose y arrugándose. Otro detalle que podemos apreciar en la foto es que dicha cintura no cuenta con pasadores para el cinturón; algo obligatorio cuando se lleva tirantes. Igualmente, en su parte trasera sube visiblemente, algo que más allá del efecto óptico, y del beneficio estético que se traduce a lo largo de todo el pantalón, aporta, sobretodo, gran comodidad.

Mientras bajamos por el pantalón podemos observar como los bolsillos no se abren, algo que ocurre cuando el pantalón queda estrecho. De la misma manera, vemos como tanto en el trasero como en la parte frontal no se forma arruga alguna, algo francamente difícil de conseguir. En su parte delantera el sastre ha conseguido hasta disimular para donde carga el propietario del pantalón y en la parte trasera no hace ninguna pequeña bolsa ni tampoco parece que la costura central del mismo moleste a su portador.

Una mención especial merece la pinza y la raya de este pantalón. La pinza de este pantalón se denomina coloquialmente como inglesa ya que al contrario de la italiana se abre para el interior y no para el exterior. Esto da una mayor holgura y libertad de movimientos pero como gran inconveniente hay que mencionar que de no ejecutarse perfectamente esta puede terminar abriéndose aparentando el pantalón ser demasiado ancho de caja. Sin embargo, en esta foto podemos apreciar que se ha realizado espléndidamente y que tanto la pinza derecha como la izquierda se abren solo lo justo y además se abren ambas exactamente en el mismo lugar pareciendo una un reflejo exacto de la otra.

La raya del pantalón merece no menos elogios. Su caída es impecable bajando de manera totalmente recta y sin experimentar curvación alguna.  Si tuviéramos la oportunidad de doblar el pantalón por la raya observaríamos que esta cae exactamente en el centro de la parte frontal del pantalón así como en el centro de la parte trasera. Bastaría con medir los centímetros de tela que hay a un lado y otro de la raya para dar por buena esta apreciación. Estoy convencido de que muchos de los lectores de este blog que visten de sastre han comprobado en sus propias carnes como para hacer que la raya baje en línea recta desde la pinza y muera justo en la mitad del frontal del sus zapatos su sastre ha tenido que modificar la raya original rompiendo la simetría de la que hablábamos antes. Fijémonos en las rayas trasera de la foto y veremos como esa perfección que se apreciaba en las rayas frontales también se da en las traseras.

Una de las cosas más complicadas a la hora de hacer un pantalóna medida es “salvar” la transición del muslo a la pantorrilla. Es precisamente en este punto donde más arrugas se producen y donde más difícil resulta evitarlas, más si cabe si se tiene un muslo fornido o un gemelo de  importantes dimensiones. Y eso por no hablar de no pocos señores que tienen un gemelo ancho y prominente y unas rodillas entradas.

Si nos fijamos en la foto de perfil y en la trasera nos resulta imposible adivinar arruga alguna o problema en esta transición. Esto que parece algo normal los que vistan de sastre estarán conmigo de que no es nada fácil de conseguir ya que si bien se puede aflojar más tela en la altura de la rodilla esto termina penalizando la estética del conjunto del pantalón. 

Por último vemos que el pantalón ni queda largo ni queda corto. ¡Queda sencillamente como tiene que quedar!. Al contrario de lo que parece hoy estilarse, este pantalón ni cuenta con una boca excesivamente estrecha ni queda tan corto como para poderse ver los calcetines.  Por el contrario toca levemente el zapato pero sin descansar de manera visible en él. Igualmente, podemos observar que para que esto ocurra tanto en la parte frontal del zapato como en la trasera se ha cortado el bajo en diagonal siendo medio centímetro más corto por delante que por detrás. Quizás una chispa algo más largo tampoco estaría mal pero es difícil decirlo sin conocer la estatura de la persona fotografiada.

Y es precisamente esta perfección de líneas y hechura a la que los profesionales de la tijera deberían aspirar y nosotros exigir porque los pantalones también importan. Y si nuestro sastre nos habla de nuestras piernas curvas o de nuestros fuertes gemelos recordémosle aquello que apuntaba muy acertadamente Henry Poole: “no hay cuerpo malo sino sastre inexperimentado”

El Aristócrata