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martes, 8 de marzo de 2022

¿QUÉ TIPO DE CUELLO DE CAMISA ES EL QUE MEJOR SIENTA A MI CARA

 ?

Rara vez al comprar una camisa nos paramos a pensar si su cuello es el más adecuado para nuestro rostro. Y de saberlo podríamos ocultar alguno de sus posibles defectos estéticos.

Al contrario que las mujeres, que suelen fijarse en cómo les beneficia la ropa que compran, la elección del hombre para su camisa se basa en la preferencia por un estampado, un color o un tipo de cuello. Sin embargo, se debe tener en cuenta que escogiendo correctamente el tipo de cuello puede disimularse desde una nuez abultada hasta un rostro alargado u otro visiblemente ancho.

• Rostros anchos. Los hombres de cara ancha o redondeada deberían escoger camisas con cuellos de puntas largas y cerradas. El conocido como cuello inglés, cuello con solapas alargadas y estrechas, es siempre una buena opción para disimular una cara ancha. Por el contrario, el cuello italiano, un cuello con solapas muy abiertas, solo consigue redondear aún más los rostros redondos. De tener un cuello normal pero levemente ancho, el cuello francés, de puntas largas similar al inglés, pero algo más separadas, es un buen aliado. De contar con una cabeza de grandes dimensiones, se deberán escoger camisas con cuellos de solapas anchas y abiertas. Cuanto mayor sea la cabeza mayor también debería ser el grado de abertura de las solapas del cuello. En definitiva, se trata de escoger un tipo de cuello que dé la sensación de alargar el rostro para que de esta forma aparente también ser más estrecho.

• Rostros estrechos. Los hombres con rostros estrechos compensarían dicha característica escogiendo un cuello con solapas cortas y separadas. El mencionado cuello italiano será una elección acertada, considerando además que el grado de estrechez del rostro deberá repercutir en el de abertura de las puntas de su camisa. Para los rostros más estrechos, los cuellos conocidos como full cutaway, cuellos con los picos muy abiertos, son de gran ayuda. Por el contrario, los cuellos de pun- tas largas y picos próximos entre sí solo acentúan la estrechez de los rostros más delgados. Los hombres con una cabeza pequeña deberían hacerse con camisas con solapas pequeñas para así aparentar tener una cabeza más grande.

• Rostros alargados. Aquellos con rostros alargados deben huir de los cuellos con pequeñas solapas y optar, por el contrario, por camisas con cuellos de puntas lar- gas y solapas anchas. Para un rostro achatado, en cambio, se elegirán camisas con cuellos de puntas cortas para aparentar alargar este contenido rostro.

Al igual que es importante ser conscientes de la fisionomía particular del rostro, también debe conocerse el tipo de cuello:

• Cuellos largos. De tener el cuello largo, las camisas con cuellos de puntas largas y solapas anchas consiguen transmitir una imagen de un cuello más corto. No obstante, nada mejor que una camisa que abotone en la parte superior del cuello para disimular este cuello largo. Aquí la camisería a medida echa una mano importante.

• Cuellos cortos. Si por el contrario el cuello destaca por ser corto, se buscará un cuello de camisa también de reducidas dimensiones. Cuanto más corto sea el cuello, más abiertas deberían estar las solapas del cuello de la camisa.

El Aristócrata

martes, 7 de diciembre de 2021

10 CLAVES PARA COMBINAR CAMISAS Y CORBATAS


De locos parece seguir escribiendo de la corbata, pero de escaso gusto de vestir un traje sin ella. Por ello, esta semana queremos dar 10 consejos prácticos para seguir disfrutando del placer de anudarse una corbata. 

Una de las ventajas que tiene el hombre frente a la mujer es que cambiando de camisa y corbata puede aparentar vestir un conjunto diferente aun cuando haya escogido el mismo traje que el día anterior. Vestir tanto traje azul marino y gris obliga a agudizar el ingenio en la elección de camisa y corbata para evitar aparentar vestir siempre igual. Y en esa elección se aplican unas pautas básicas:

1. Primero elige el traje, luego la camisa, después la corbata y finalmente el pañuelo de bolsillo. El traje marcará el color y diseño de la camisa, está la de la corbata, y todos en su conjunto el del pañuelo de bolsillo.

2. Busca cierto contraste en los colores. Para ello prescíndase de repetir los colores de la camisa en la corbata o, de hacerlo, intentar que el color predominante en la camisa no sea el protagonista en la corbata. Es decir, si la camisa tiene franjas granates, escójase una corbata con algún motivo en este tono, pero asegurándose siempre de que el color principal de la corbata sea diferente, y además sea más oscuro.

3. Evítense las camisas a rayas con corbatas a rayas. Solo es recomendable si las líneas de ambas prendas son de un tamaño y diseño diferente daremos con un interesante efecto óptico.

4. Elíjase un diseño para la camisa y otro para la corbata. Asegurarse de que el diseño de cada prenda es de una escala similar ayuda a no equivocarse en la elección. Por ejemplo, si se quiere combinar una camisa de fuertes rayas hágase con una corbata de marcados lunares.

5. Cuidado con los estampados marcados. Los estampados en la camisa con demasiada personalidad, como las rayas anchas y marcadas, pueden traducirse en conjuntos demasiado recargados. Para ellos siempre más seguro las corbatas lisas. Y con una corbata con grandes y coloridos diseños tipo paisley mejor una camisa lisa y sin diseño alguno.

6. Lo más seguro: la camisa y corbata lisa. Aunque es algo aburrido puede ser una alternativa difícil de batir.

7. Los tonos de las prendas van de dentro a fuera de más claro a más oscuro. Por ejemplo, la combinación de una camisa azul pálida, una corbata verde botella y un traje azul marino da como resultado un conjunto más armónico que el formado por una camisa azul oscura combinada con una corbata amarilla pálida y un traje gris marengo.

8. Las camisas de cuadros son para el campo. Lo mismo aplica a las corbatas de lana.

9. El nudo de la corbata debe cubrir el espacio que dejan los picos de la camisa. 

10. Si bien todas estas claves ayudan a la hora de escoger la mejor combinación de camisa y corbata, el gusto de quien las elige y ese primer flechazo al ver la corbata superpuesta sobre la camisa suele ser la mejor consejera.

El Aristócrata

lunes, 9 de marzo de 2020

CLAVES DE LA CAMISA DE LINO



En plena primavera y con temperaturas cercanas ya a las de verano es hora de disfrutar de la camisa más agradable y cómoda. 

El lino es el compuesto más antiguo que se conoce, mucho más incluso que el propio algodón. En una de las tumbas de la primera Dinastía en Tarkhan, año 3.000 a. C, se encontró la que es considerada la primera camisa de la historia. La planta del lino está compuesta de celulosa, al igual que el algodón, y aunque hoy esta nos evoca al verano, la realidad es que el lino fue muy utilizado para confeccionar prendas que soportaran el frio y la humedad de los campos irlandeses.
El tejido. Es curioso observar la gran disparidad de precios entre unas camisas de lino y otras. Más allá del sitio de venta o la marca que lleven en el interior, la realidad es que en la mayoría de las camisas “gangas” que se venden en chiringuitos o mercadillos el lino aparece mezclado con fibras sintéticas o con el propio algodón. Por lo que si lo que se persigue adquiriendo esta camisa es que esta transmita sus verdaderas particularidades, esto es, ligereza y frescura, se deben buscar exclusivamente tejidos 100% de lino.
El hilo y su trenzado. El hilo de las camisas, también el de la ropa de cama, suele estar formado como mínimo por uno o por dos cabos. Lo ideal sería que se al menos dos hilos aparecieran enrollados entre sí. Esto, además de aportar resistencia al tejido, también garantiza mayor longevidad a la prenda. Estos hilos verticales entrelazados deberían cruzarse con un número igual de hilos tejidos en horizontal. El grosor del hilo, la trama, cuanto más fino mejor, algo que consigue una caída más natural y una camisa más suave. No obstante, tan importante es que sea muy fino como que cuente con el suficiente número de ellos para que la camisa no se transparente.
La hechura de una camisa de lino no puede ser la misma que la de una camisa de sport estándar. El lino pide un look relajado y totalmente desenfadado. Por ello, su hechura es más holgada. Dependiendo de las prendas que la acompañen vestirla incluso por fuera del pantalón puede cobrar cierto sentido estético. Aquellos que quieran llevarla por dentro deberán ser conscientes de que, por lo resbaladizo del tejido, puede terminar saliéndose. La facilidad y lo estético de doblarse las mangas obliga a dejar de lado las de manga corta.
El blanco es su color por excelencia. Este es adecuado para prácticamente todas las ocasiones. No obstante, si se piensa vestir esta camisa con traje mejor escogerla de color azul o con algún estampado a rayas. En los momentos más relajados los rosas, marrones pálidos, verdes mate y una amplia gama de azules son todos buenos tonos sustitutos para el popular blanco. 
El cuello puede adquirir diferentes formas y medidas. Desde el clásico, con su entretela, pensado para albergar una corbata hasta el cuello Mao o el estándar pero sin entretela y totalmente desestructurado. No hay uno mejor que otro, todo dependerá del aspecto que se busque transmitir con la camisa.
Y lo mismo ocurre con su pechera. La extendida de botones en todo el frente es una apuesta segura, pero no por ello la que abotona solo hasta la mitad deja de ser correcta con los conjuntos más sencillos.

Es lógico pensar que si además de su aspecto desinhibido se persigue esa frescura extra, se combine la camisa con prendas con un mensaje, y aspecto, similar. Si cuando llegue el verano los conjuntos de camisas y pantalones de lino llenarán chiringuitos y restaurantes, hasta entonces conviene vestir esta camisa con pantalones de otros tejidos. Desde el fresco de algodón hasta un moderno vaquero serán opciones que la primavera, y su calor contenido, agradecen.

El Aristócrata

jueves, 4 de junio de 2015

LAS 3 CLAVES DE LA CAMISA A MEDIDA




Hace tiempo que no hablamos de camisas y más concretamente de las características que esta debería tener para poder completar un buen conjunto de chaqueta. Los tres puntos principales a los que deberíamos dirigir nuestra mirada son al tejido, a la hechura de la camisa y a la calidad de mano empleada; y no necesariamente en este orden.

1-               El tejido

El tejido deberá ser de algún compuesto natural – algodón, lino, seda etc – dejando de lado los tejidos con mezcla (normalmente realizados con poliéster). En las camisas de algodón, el tejido con diferencia más extendido, deberemos preguntar por la longitud de su hebra. Un buen tejido seguro que tiene hebras superiores a los 2cm. Los mejores tejidos egipcios, por ejemplo, tienen todos hebras superiores a los 6cm. Esto da una suavidad y resistencia mayor a la camisa.


El hilo igualmente es de gran importancia ya que será la unión de muchos de éstos los que darán lugar a la tela. El hilo puede estar formado por uno o por dos cabos - dos hilos entrelazados y enrollados entre sí que aportan mayor longevidad al tejido -. Si lo más frecuente en el algodón nacional es que sean de la modalidad 2x2, es decir que tenga un hilo vertical (urdimbre) y otro horizontal (trama) hoy hay tejidos que llegan a ser hasta de 8x8.

El grosor del hilo, denominado trama, también es importante ya que cuánto más delgado sea el hilo mejor resultado dará con el tiempo ya que exige poner más hilos por centímetro cuadrado para que no se trasparente la camisa. Una camisa normal suele tener un título de unos 50´s a un cabo; una buena unos 80´s a dos cabos; y sólo las mejores tienen por encima de 100´s…. y siempre a dos cabos.


La última característica que debemos tener en cuenta a la hora de escoger la tela es el trenzado del hilo. Según sea dicho trenzado obtendremos una textura u otra. Así encontramos el trenzado popelín, el Oxford, el piqué, la viyela, el voile, el fil a fil, el twill, la batista etc. De todos ellos el más frecuente es el popelín caracterizado por tener el doble de hilos verticales que horizontales.

2-               La hechura

“La tela se siente, la hechura se ve”. Por ello, de poco servirá hacernos con una excelente tela si luego la hechura no está a su altura. En este punto es importante tener en cuenta que una buena hechura en una camisa no significa que esta no haga ni la mínima arruga. De ser así no podríamos estirar el brazo, agacharnos y, en definitiva, no podríamos movernos con libertad. No obstante, esto tampoco significa que la camisa haga mas arrugas que las estrictamente necesarias para cumplir el fin anterior.


Con Mariano Langa, mi camisero de cabecera desde hace varios años, hemos ido evolucionando en esta hechura y hoy después de todo este tiempo creo que hemos llegado a un punto de entendimiento que nos permite no tener que realizar ningún tipo de prueba intermedia. A lo largo de los años él ha perfeccionado mi patrón y ha conseguido entender qué significa exactamente para mi que una camisa tenga una buena hechura y que cuente con esa libertad de la que hablamos. Esto debo reconocer que ha llevado tiempo y alguna frustración que otra. Dicho esto tengo que reconocer que no ha habido ni una sola vez donde algo que no haya quedado a mi gusto que no se haya modificado o incluso que no se haya empezado una nueva camisa desde cero para que todo quedase según yo quería. Y me consta que esto no es solo una deferencia hacia mi sino que es algo que Mariano hace con todos sus clientes.

El pecho, la cintura, el cuello y las mangas son las partes más críticas de la camisa. La camisa a la altura del pecho debe quedar de tal manera que no tire como para que se abran los botones centrales. Hay que tener presente que una camisa no es una camiseta y que si lo que queremos es marcar pectorales seguro que encontramos otros momentos y otras prendas con las que hacerlo. De ahí que el contar con pinzas en la espalda se antoje como una opción a considerar para aquellos a los que les gusten las camisas algo más estrechas. En la cintura debemos intentar que no se acumule mucha tela sobrante como para tenerla que ocultarla por la parte trasera del pantalón. Sin embargo, también debemos vigilar de que precisamente a la altura de la cadera la camisa no sea tan estrecha como para que se observen esos descuidos de las comilonas de estas fechas.


Es importante tener presente que desde el pecho hasta la cintura debe irse estrechando; este es uno de los motivos por los que las camisas cuentan con costuras laterales. A pesar de que haya quien apunte que entre el cuello de la camisa y el nuestro debiera poder entrar un dedo, esto depende sólo del gusto personal de cada uno. Por ello, a este respecto solo diremos que independientemente de que nos guste mas o menos prieta, el cuello de la camisa debe estar en todo momento en contacto con el nuestro y también nunca caerse. Sobre las mangas apuntar nuevamente que la camisa de vestir no persigue en ningún momento marcar hombro o bíceps. Debido precisamente a ello, el contorno del brazo debería quedar escondido tras las mangas.

En el artículo “Into the Fitting Room” dábamos varios consejos sobre los tipos de cuello que más favorecían a las diferentes fisionomías que recomiendo volver a leer. Este último punto es francamente importante para no errar en la mejor hechura de nuestra camisa ya que cada tipo de rostro reclama un cuello diferente.


A pesar de esto los que utilizamos tirantes sabemos que por mucho tiempo que se haya pasado estudiando las medidas de nuestra camisa las líneas de esta nunca quedarán tan limpias como de optar por un cinturón.
3-               La mano de obra

Hoy son cada vez más las “camiserías” que ofrecen camisas a medida a precios francamente interesantes. Si bien es cierto que no nos mienten cuando dicen que son a medida sí lo harían de decir que están hechas a mano. Una camisa hecha a medida y a mano solo por el número de horas que lleva su confección no puede costar nunca menos de 130-150€. De hacerlo o bien el camisero no está ganando dinero con nosotros o sencillamente no nos está diciendo toda la verdad sobre su terminación artesanal.


En España tenemos la enorme suerte de contar con un reducido número de camiseros cuya calidad de mano de obra no solo no tiene nada que envidiar a las más conocidas inglesas sino que es mejor. Si hay alguien que no esté desacuerdo con esta afirmación le animo a que se haga alguna camisa a medida en la archiconocida Turnbull & Asser y que luego compare, por ejemplo, la terminación de sus ojales con la de sus camisas hechas a mano en alguna de las camiserías de España de referencia. Por ello, vuelvo a insistir en que paguemos por aquello que vale pero no por aquello que solo cuesta. Y son demasiadas las camiserías inglesas cuyas camisas cuestan pero no lo valen.
La realidad es bien distinta en Italia – o mejor dicho en Nápoles – donde su larga tradición camisera hace que todavía hoy esté muy extendida la realización de camisas de manera artesana y, todo sea dicho de paso, a precios francamente interesantes e incluso más competitivos que los nuestros. Además esta larga tradición de contar con infinidad de camiserías hace que la terminación de las camisas tenga una calidad también superior a la nuestra.


Nuestras mejores camisas se realizan a mano y a máquina teniendo ambas facetas una importancia similar. A pesar de que alguien nos pueda decir que nuestra camisa está enteramente hecha a mano esto seguramente no sea cierto. Es cierto que puede tener un gran componente artesanal y que detalles como los ojales, el rematado del largo de la camisa o una de las dos costuras del hombro esté hecho a mano. Sin embargo, ni las costuras del cuello, ni las de los costados, ni las de las carteras, ni tampoco las de los puños están cosidas a mano sino a máquina. Por el contrario, no son pocas las camiserías napolitanas que sin ni siquiera pedirlo la cartera y ambas costuras del hombro son rematadas enteramente a mano. Y de pedirlo seguro que no habrá problema tampoco en que el 100% de la camisa se cosa a mano.
Aunque yo soy partidario de dar entrada a la mano de obra del hombre cuando mejore la de la máquina, es cierto que al menos las mejores camiserías te deberían dar la oportunidad de hacerte la camisa enteramente a medida; algo que, al menos yo, aquí no he conocido. Dicho esto hay que admitir que la terminación de nuestras camisas tienen un nivel artesanal francamente interesante y muy superior al de las camiserías internacionales de más renombre.


Hay una serie de detalles que deberemos exigir sí o sí cuando nos vayamos a hacer con una camisa a mano. Una vez tengamos la tela y la hechura definida es el momento de prestar atención a esos detalles que terminan marcando la diferencia entre una camisa a medida y una a medida y a mano.

En primer lugar debemos comprobar que los botones sean de madre perla. Estos botones se abotonarán en unos ojales cosidos a mano. Y no por estar cosidos a mano deberíamos darles más allá del aprobado ya que para darles una nota alta deberíamos comprobar que entre las diferentes puntadas no se aprecie tela alguna. Cuanta más tela se vea peor habrá sido la ejecución y cuanto menos se vea mejor habrá sido la técnica empleada. De no verse tela alguna la nota será de sobresaliente – yo al menos aquí en España esto último no lo he visto en ningún sitio–


La camisa de Mariano Langa es en su conjunto (hechura – terminación – precio) una de las mejores opciones con las que se puede contar en España. Si bien su muestrario de telas no es tan exquisito ni tan amplio como las que ofrece la camisería de Santa Eulalia es cierto que en su conjunto es una opción inmejorable. Mariano nunca entregará una camisa sin que sus ojales estén cosidos a mano. Tampoco lo hará sin haber rematado su bajo a mano. Ni tampoco sin que casen los dibujos en las diferentes costuras incluidos los de la cartera.

Igualmente, si le hemos pedido varios pliegues en los puños, canesú para compensar un posible hombro caído, diferentes largos en el delantero y trasero, cuello y puños almidonados etc., tengamos la seguridad de que así nos será entregada la camisa. Y si lo que queremos es que nos borden un escudo familiar o cualquier detalle que difiera de unas sencillas iniciales una bordadora que lleva fiel a él más de veinte años se encargará de hacerte llegar diferentes pruebas para que elijas la que más te gusta antes de pasarse a la tela de la camisa.


De haber acertado en estos tres puntos seguro que ya no volveremos a ver a las camisas como una prenda de segunda categoría y entenderemos porqué de sirve contar con un buen traje a medida si se descuidan las prendas que lo acompañan.

El Aristócrata

lunes, 11 de mayo de 2015

Consejos rápidos de estilo. El cuello de la camisa.




  • El cuello correcto debería tener la holgura suficiente para permitir introducir un dedo. Ni más, ni menos.
  • El cuello de una camisa debería elegirse en función de nuestras características físicas, suavizando o reforzando las líneas de nuestro rostro. Así, un rostro ancho se verá estilizado por un cuello más cerrado, mientras que un rostro estrecho requiere un cuello más ancho, tipo cutaway. 
  • Las puntas del cuello de una buena camisa tocarán siempre la pechera de ésta, sin separarse al mover la cabeza. En ocasiones un nudo de corbata demasiado grueso puede provocar este efecto, por lo que deberemos tener muy en cuenta este punto.
  • La solapa de la chaqueta debería cubrir el borde exterior del cuello de la camisa. Si no es así, puede ser que esté mal cortado. Sólo así se consigue la armonía justa entre chaqueta, camisa y corbata. Ésta es la gran ventaja del cuello italiano.
  • El cuello de la camisa deberá facilitar que el nudo de la corbata, si está bien puesto, quede situado en el triángulo superior y no colgando.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Cómo puedes ir vestido a una cena de nochebuena con la familia

Lo más temido en navidad llega, los eventos familiares, o por el contrario los más esperados, depende de como lo quieras ver. El caso es que, tanto si te gustan como si no, son momentos muy especiales en los que debes llevar un look que esté acorde con la ocasión. Continúa leyendo para saber cuál es el look que debes llevar.

Este tipo de cenas o comidas, depende de la casa y familia, suele celebrarse en casa. Ya sea en la tuya propia o en la de tus abuelos, tíos, padres, hermanos… Las opciones son muchas como miembros componen la familia. Y aunque no deja de ser una ocasión especial, el estilo de tu ropa debe ir a medio camino entre lo casual y lo formal. En base a lo dicho anterior mente aquí te dejo algunas prendas con las que confeccionar tu estilo:
Índice del artículo:
  • Jerseys Navideños
  • La informalidad del blazer
Una de las ocasiones en las que puedes desempolvar tu divertido jersey navideño del armario, es esta. A tu abuela segurísimo que se le cae la baba contigo y los más pequeños de la familia querrán estar todo el rato jugando contigo. Sin embargo, puedes ser el blanco del cuñado bromista, pero que más te da, los jerseys navideños son tendencia, por lo que no esperes a abril para ponerte uno. ¡Aprovecha!

Jerseys Navideños


¡Molan verdad!, el primero es de TopMan y el segundo de Asos. Topman con tonos rojos y con los detalles compuestos por renos y el de Asos apostamos por grandes estrellas en la nieve. Combina este tipo de jerseys con una camisa oxford básica en blanco o en tonos pastel. Prescinde de corbatas o pajaritas que estos jerseys ya son lo suficientemente llamativos por sí solos.

La informalidad del Blazer

Si la opción del jersey navideño no te convence, siempre puedes elegir un Blazer. Mi sugerencia es que aportes un toque menos serio con prendas informales. Este blazer de tercio pelo de ZARA combina a la perfección con unos vaqueros e incluso, con unas zapatillas de deporte. Pero no con las que haces deporte en el gimnasio, sino con las que sales a pasear o a tomarte algo. Si ves que no te convence este color, te dejamos otro blazer, en color gris, un toque un poco más serio de Pull and Bear.

lunes, 24 de noviembre de 2014

En qué ocasiones puedes llevar gemelos

Para una situación con gran formalidad, como las bodas, aniversarios, homenajes, pero sin que llegue a ser de etiqueta. Para estas ocasiones, el estilo debe ser conveniente vestir con un traje oscuro, azul marino o negro preferiblemente, e intenta que sea liso.


En este post te enseñaremos en qué ocasiones puedes llevar los gemelos, pero te adelantamos que preferiblemente en ocasiones formales. Continúa leyendo para conocer un poco más de los estilos que mejor le van a los gemelos.

En qué ocasiones llevar gemelos

Como te hemos dicho antes, las ocasiones para vestir con gemelos son las formales. Utiliza un traje de color oscuro, preferiblemente azul oscuro o incluso negro. Vuestra camisa tiene que ser para traje y para darle una mayor elegancia tiene que tener una empuñadura francesa, es decir, que se puedan utilizar gemelos. La corbata es obligatoria, sin embargo te aconsejamos mejor la pajarita. También cobra gran importancia el uso de zapatos formales de agujetas. Entre aquí para conocer los consejos para el buen vestir masculino.

Que tipo de gemelos te aconsejamos desde Moda Ellos

La firma SOLOiO nos presenta sus gemelos de tradición artesanal al más puro estilo de “guarnicionero”.
Esta firma sabe como diferenciarse del resto de sus competidores al ofrecernos productos muy diferentes. Por lo que si eres amante de estas pequeñas joyas del vestir masculino estos te van a encantar. Con un diseño contemporáneo con una tradición artesana de más solera.

Los gemelos más originales

Para los momentos en los que nos toca decidir que ponernos para ver a la abuela o a tu padres, hoy nos permitiremos el lujo de rematar el post con unos gemelos mucho más divertidos y menos serios, pero con la misma clase que los anteriores.
Pedro del Hierro destaca por hacer los momentos divertidos en una realidad en sus gemelos, aquí te presentamos un ejemplo con un toque rockero.

El Ganso no se queda atrás y lanza al mercado los gemelos en forma de un modelo de sus zapatillas. Algo divertido que puedes utilizar en las reuniones un poco menos formales. Una forma original de aportar un toque casual a nuestro traje y camisa.

¿Vosotros utilizáis gemelos a la hora de poneros traje? ¿ Se os ocurre algún modelo que pueda ser interesante?

viernes, 7 de noviembre de 2014

Cómo puedes evitar las manchas de sudor en la camisa

Muchas personas tienen un problema de sudoración y como consecuencia de ello, dejan siempre una mancha en sus camisas. Para evitar esto, existen productos específicos en el mercado para paliar el sudo, sin embargo estos son un poco fuertes, por lo que en este post te daremos unos simples consejos que puedes utilizar para no recurrir a este tipo de productos.

En este post, te daremos unos simples consejos que puedes utilizar para evitar que te salgan esas manchas que no son nada estéticas en nuestras camisas. Por lo que si sufres este problema continua leyendo para buscar una solución a este problema.

Ponte una camiseta debajo de la camisa

Ya lleves una camisa para vestir con traje, o una un poco más sport, puedes utilizar una camiseta interior(en el caso de camisa con traje) o una camiseta normal para debajo de las camisas sport. Este último modelo de camisa, puedes llevarla abierta, por lo que te aconsejo que escojas una camiseta básica, blanca, gris o negra.
El objetivo de llevar camiseta debajo de la camisa es que el sudor no llegue a traspasar la camiseta, dejando a tu camisa libre de cualquier rastro de sudor. ¿No te lo crees? Compruébalo por ti mismo.

Dale una patada al sudor

El aluminio que puede contener algunos productos antitranspirantes puede provocar sebo, que es una sustancia aceitosa que segrega el organismo y que se llega a adherir al tejido, siendo causante de las odiadas manchas de sudor. Hay muchas marcas en el mercado que desarrollan desodorantes naturales, sin aluminio. Su precio suele oscilar entre los 2 euros hasta los 8 euros.

Una americana para la oficina

Por mucho empeño que le pongas, es posible que todavía se muestren un poco las manchas de sudor. En vez de ir corriendo al baño para secar las manchas de sudor en tu camisa durante 10 minutos, y que justo tienes una reunión con tu jefe, recurre a la americana. Otra solución que te aportamos desde ModaElloses que te cerciores de que siempre puedes tener a mano una camisa limpia, ya sea en la mesa de la oficina o en tu propio coche. Con esto evitarás que todas las miradas vayan dirigidas a tus axilas saliendo beneficiada tu apariencia física.

lunes, 27 de octubre de 2014

Cómo remangarse la camisa de forma correcta

En breve arrancará la temporada de primavera-verano 2014, y si has de llevar camisa siempre es mejor opción optar por una que sea de manga larga antes que de manga corta. Es evidente que el estilo de las camisas de manga corta es inferior al de las de manga larga, así en el caso de llevarlas y pasar calor, siempre podéis subirlas hacia arriba, algo que no se hace de cualquier manera. Si quieres saber cómo remangarse la camisa de forma correcta, atento por que te explicamos cómo hacerlo paso a paso.

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Cómo remangarse la camisa de forma correcta

Remangarse las mangas de una camisa, ya sea llevándola con un “look” informal o con uno elegante, no es algo que se pueda hacer a la ligera si deseas poder decir que la llevas correctamente.
No basta con dar dos o tres dobleces a los puños de la camisa y listo. ¿A qué altura debe quedar la camisa?, ¿Debe quedar una línea fina y recta o puede quedar gruesa y llena de arrugas? Está claro que muchos ni siquiera se paran a pensar cuando se remangan la camisa, pero si aprendes cómo hacerlo verás como siempre luces con estilo y sin que te cueste nada. Además tenemos que decir que no es lo mismo doblar la camisa que lleves con unos jeans o unos chinos, que la de un traje de vestir. Veámos cómo hacerlo en cada caso.
como-remangarse-la-camisa-de-forma-correcta-look-informal

Remangar la camisa de un “look” informal

Si llevas una camisa para un “look” urbano o uno que sea casual y deseas poder remangarla es mejor que la dobles sin que cada doblez sea demasiado marcada. Como si la manga quedara algo más suelta.
Si llevas una de esas camisas con uno o dos  botones en los puños debes hacer que la primer doblez sea hacia afuera (nunca hacia dentro!)la longitud será exactamente la misma que el tamaño del puño.
Luego deberás hacer una segunda doblez repitiendo el mismo procedimiento, es decir, doblez hacia afuera, con una longitud similar al del primer doblez.
Fijate por que algunas camisas actualmente ya vienen con un tercer botón que queda a la altura del antebrazo. De este modo cuando doblamos nos daremos cuenta de que podemos abrochar la manga doblada y evitar que se nos mueva.
Portrait of confident business man standing with hands in pockets

Remangar la camisa de un “look” formal

Para una camisa formal, imagina que vas con un traje hace calor y quieres subirte las mangas, es mejor que lo doblado no sobrepase el codo, así que la altura perfecta será que quede en el antebrazo o por debajo de este. De este modo podrás llevarla subida y sin que te moleste a la hora de mover o doblar los brazos.
El procedimiento con las camisas “elegantes” es el mismo que el señalado anteriormente aunque cabe añadir que para las camisas que llevan doble puño (como por ejemplo las de ceremonia) necesitaremos hacer un tercer doblez hacia afuera pero de una longitud ligeramente menor que la del puño, asegurándonos que no llegamos al codo.

viernes, 17 de octubre de 2014

Cómo planchar camisas | Consejos para hombres

En Modaellos os presentamos siempre las últimas colecciones y tendencias de las principales firmas de moda, y os damos los consejos para conseguir vestir bien en cada ocasión, ahora además queremos que vayáis perfectos cada vez que os pongáis una camisa. Es por ello que os hablamos de cómo planchar camisas, consejos para hombres.

como-planchar-camisas-consejos-para-hombres

Cómo planchar camisas | Consejos para hombres

Planchar una camisa, sobretodo las de hombre, no parece algo tan sencillo como podemos pensar a priori. Es necesario saber cómo planchar cada parte de la camisa, ya sean las manga, el cuello o los hombros, y además hay una serie de pasos a seguir que a continuación os detallamos y que os ayudarán a dejar vuestras camisas completamente planchadas.

Paso 1. Planchar el cuello

Antes de comenzar a planchar, asegurate que la temperatura de la plancha sea la adecuada (no es lo mismo el algodón por ejemplo, que la de seda).
Desdoblamos el cuello y lo colocamos sobre la tabla de planchar con la parte reversa expuesta. Deberás planchar y repasar varias veces, ya que esta zona suele concentrar las arrugas más “rebeldes”. Dale la vuelta al cuello y ahora plancha la parte anversa del mismo modo.

Paso 2. Planchar los hombros

Para comenzar a planchar los hombros tienes que colocar primero uno de ellos en la parte delantera de la tabla, justo en la punta que es redondeada y que encajará a la perfección como si fuera el hombro de nuestro cuerpo.
Cuando tengas el hombro bien colocado, plancha con cuidado y centrándote en la zona de la sisa (la costura de las axilas), que es donde se concentran más arrugas. Haces lo mismo con el otro hombro.
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Paso 3. Planchar los puños

Para los puños debes comenzar desabrochando los botones y abriéndolo. Empieza planchando el puño por la parte de dentro y repasando varias veces ya que es una zona que también cuesta bastante dejar perfecta.
Luego plancha el puño por la parte externa, y de nuevo dedicándole un tiempo a ir quitando todas las pequeñas arrugas que pueda tener. Evita con cuidado los botones ya que si pasas con fuerza por encima puedes llegar a arrancarlos.

Paso 4. Planchar las mangas

Planchar las mangas es quizás una parte sencilla en el planchado de una camisa, aunque debes conseguir que los pliegues que hay pegados al puño queden bien lisos. Puedes ayudarte de la mano para cada que pases la plancha los vayas remarcando, presiona luego con la plancha.
Luego sigue con el resto de la manga sin remarcar costuras y los bordes de las mangas. Cuando ya tengas uno de los lados, gira la tela para planchar la parte que no ha estado en contacto directo con la plancha para evitar que se marque la línea. Repite ahora  la acción sobre la otra manga.

Paso 5. Planchar la parte delantera


La parte más visible de la camisa es la que más se ve por lo que debe ser evidentemente, la mejor planchada. Primero comienza colocando el lado izquierdo de la camisa (la parte de los ojales) sobre la tabla de planchar, dejando el resto de la camisa colgando.
Debes repasar el lado varias veces, teniendo cuidado en la parte del bolsillo, la de los ojales del cuello y la sisa. Luego haces lo mismo con el lado derecho, teniendo cuidado con los botones.
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Paso 6. Planchar la espalda

Para acabar de planchar la camisa, colocamos la espalda sobre la tabla. Tenemos que repasar con la plancha a lo largo de la tela, desde el canesú hasta el extremo inferior.
Si es una camisa con pinzas en la espalda, debes repasarlas con la plancha pero sin pasar por encima ya que de este modo borrarías este dibujo (se plancha como los pliegues de los puños).

Consejos finales:

Si utilizas el vapor de la plancha verás como las arrugas salen más fácilmente. Si no tienes una plancha con vapor, puedes rociar la camisa con un atomizador.
Si deseas evitar brillos en el cuello y en los puños, prueba a colocar un pañuelo sobre estos al momento de plancharlos.